
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
En agosto de 2022, el directorio de la Asociación Chilena de Casinos de Juego la nombró presidenta ejecutiva, luego de una gestión interina en el gremio. ¿Cómo se dio esa decisión y cuáles son los principales objetivos de su gestión?
Hay un proceso que se inició antes de mi llegada, que es la profesionalización del gremio. Desde su nacimiento en 2005, con la Ley 19.995, esta industria ha crecido de la mano del desarrollo regional. Los casinos han dotado a muchas comunas de infraestructura turística de primer nivel y han abierto espacios para la cultura y el entretenimiento que antes no existían. Al mismo tiempo, tal como proponía la Ley, han contribuido al financiamiento de proyectos sociales en las localidades donde están instalados. Ahora es momento de tener un gremio que responda a este nuevo perfil, a una industria que ya está instalada, mucho más moderna y en crecimiento. Mi misión será aportar una mirada renovada con una agenda marcada por el desarrollo sustentable e innovador, incorporando parámetros de inclusión y diversidad, poniendo especial atención a las necesidades de las comunidades y colaboradores. Un tema que tenemos pendiente es difundir el tremendo aporte que hace esta industria a las regiones. Uno de los objetivos de la Ley 19.995 era contribuir al desarrollo regional, tanto con recursos como con la creación de polos turísticos que generaran mayor dinamismo económico. Eso se ha logrado: junto con los casinos, la industria ha levantado 18 hoteles de nivel internacional, 46 salas de espectáculos, 17 centros de convenciones, 6 centros comerciales, entre otra infraestructura. Además, proporcionamos más de 8.500 empleos directos, a los que se suma una cantidad similar de empleos indirectos asociados a las cadenas de abastecimiento locales y los beneficios vinculados al turismo.
¿Qué opina respecto a la decisión del Consejo Resolutivo de la Superintendencia de Casinos de Juego de Chile (SCJ) de renovar 10 permisos de operación para casinos de juego en ocho regiones por un segundo período de 15 años?
El proceso se realizó según lo planificado por la autoridad, aunque el contexto era adverso, lo que terminó afectando las ofertas económicas ofrecidas por los casinos. Por un lado, la industria venía con sus ingresos muy mermados por la pandemia; por el otro, existía un escenario de incertidumbre en el país por diversos cambios políticos y normativos, y, por último, había un clima de recesión económica mundial. Todo eso afectó las propuestas y desincentivó la participación del inversionista extranjero. El resultado de la licitación reflejó esa realidad. Creemos que el regulador debería revisar el proceso para hacerlo más atractivo a la competencia, puesto que el incumbente corre con gran ventaja.
¿Cree que podrá tener consecuencias para el sector?
La adjudicación ya se realizó y ahora hay que mirar hacia adelante. El sector presencial debe mantener un atractivo que movilice a los clientes. Hoy existen múltiples opciones de entretenimiento al alcance de la mano, lo que hace más desafiante la competencia por el interés de los clientes.
¿Cómo controlar el incremento de la actividad del juego online en Chile? ¿De qué forma se puede avanzar con el proceso regulatorio?
Las plataformas online se han aprovechado de la buena fe pública, al vincularse con el fútbol, que es una actividad muy popular y familiar en Chile, eso para vestirse con un barniz de respetabilidad. No nos da lo mismo de dónde vengan los dineros. La ciudadanía demanda responsabilidad, transparencia y orden. En la actualidad, el juego online en Chile no ofrece esas características. Chile es un país serio y tiene una regulación clara: el juego online hoy es ilegal. Como deportista (la entrevista es una reconocida triatlonista, especializada en natación, ciclismo y carreras), sé de primera fuente que no es fácil conseguir financiamiento para actividades deportivas, pero tampoco lo es llegar y aceptar el dinero de cualquier fuente. Los casinos hacen aportes para actividades deportivas en sus regiones, pero está clarísimo de dónde sale el dinero y las reglas que ha tenido que cumplir la industria. Como Asociación, hemos planteado que la regulación es urgente y que las plataformas que han operado de forma ilegal deben pasar por un período de cool off, o una moratoria, antes de acceder a una licencia. Aquí hay un negocio que se construye sobre bases de datos y en el que quien entra primero se ve beneficiado. Las plataformas han armado esas bases de datos mientras operan de manera ilegal. No puede ser que se “blanqueen” sus actividades dándoles el mismo trato que a quienes no han infringido las leyes.
En términos de asociaciones, el año pasado, durante el evento G&M News Mercosur Summit, realizado en Misiones (Argentina), las asociaciones APOJA (Paraguay) y Cornazar (Colombia) compartieron un panel en el cual intercambiaron experiencias. ¿Cree que esta clase de encuentros de asociaciones a nivel regional son positivos? ¿Ve posible que su asociación participe de los mismos a futuro?
Sin duda, el intercambio de experiencias es positivo. Los desafíos que enfrenta la industria son muy similares en los países de Latinoamérica, de ahí que conocer cómo se han resuelto y las medidas adoptadas por los distintos reguladores es muy enriquecedor. Estamos abiertos y dispuestos siempre a participar de este tipo de eventos.
A partir de todo lo que ha explicado en esta entrevista sobre el contexto del juego en Chile, ¿qué desafíos entiende que su organismo deberá afrontar durante 2023?
La industria está enfocada en la recuperación postpandemia. Luego de dos años muy duros, los casinos han reactivado sus operaciones, ofreciendo una experiencia de entretenimiento variada. Las cifras de actividad de este año muestran que aún estamos por debajo de los niveles prepandemia. Los últimos indicadores difundidos por la Superintendencia de Casinos de Juego muestran que los casinos de juego presencial registraron ingresos brutos del juego (win) por $136.512 millones (US$162,45 millones) en el tercer trimestre de 2022. En términos reales, esos ingresos fueron 10,3% inferiores a los obtenidos en el tercer trimestre de 2019, previo a la pandemia. No obstante, también resultaron 9,1% superiores a los observados en el tercer trimestre del año 2021, lo que evidencia una señal de recuperación. Para el período enero-septiembre de 2022, el win de los casinos de la Ley 19.995 ascendió a $364.686 millones (US$434 millones). Además, han pagado en 2022 unos $133.000 millones (US$158 millones) en impuestos, de los cuales $58.000 millones (US$69 millones) han ido directamente a los municipios y gobiernos regionales en las localidades en las que están instalados. Con lo anterior, como gremio, estamos muy enfocados en apoyar la reactivación y trabajar por la reputación y modernización de la industria. Por otro lado, vemos un gran desafío con la irrupción de los juegos online. Durante la pandemia, las personas buscaron actividades que pudieran realizar en confinamiento y las plataformas online tuvieron un crecimiento explosivo. Pero, como comenté antes, el juego en Chile está prohibido salvo que haya una autorización expresa, como la que tienen los casinos de la Ley 19.995, la Polla Chilena de Beneficencia o la Lotería de Concepción. De ahí que la ACCJ tenga como eje trabajar por su regulación, buscando espacios de colaboración con las autoridades, planteando nuestra posición al respecto y ayudando para que en Chile exista una sana competencia, equitativa, de la industria del juego y el entretenimiento.







