
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
¿Cómo evalúa la participación de su entidad en el workshop de ALEA que se realizó en la ciudad de Villa Carlos Paz, Córdoba?
Estamos muy conformes con nuestra participación. Siempre que venimos a los encuentros de ALEA cultivamos el conocimiento y nos enriquecemos con las experiencias de otros reguladores del país, otras jurisdicciones, provincias y operadores. Escuchamos las exposiciones en los paneles, con la capacidad de transmitir lo que van desarrollando para que la industria pueda florecer de la mejor manera, teniendo en cuenta la necesidad de que actuemos con responsabilidad social empresaria y con la gestión responsable del juego. Creo que cada uno de quienes han disertado nos aportó muchísima información que vamos a aplicar para poner en valor la gestión propia.
¿Cuáles considera que son las experiencias más relevantes expuestas en los paneles en torno a la gestión responsable y sostenible del juego?
Prestamos mucha atención a la importancia de las certificaciones de terceros, tanto para el ente regulador como para los operadores, debido a que estamos en tratamiento del proyecto de ley que hemos enviado a la Legislatura de San Juan y entendemos que, si se aprueba, vamos a necesitar trabajar con los laboratorios internacionales. Por supuesto, es relevante todo lo referido a la ciberseguridad, teniendo en cuenta que, cuando uno trabaja con datos de personas, hay que ser extremadamente cuidadosos. Tenemos una ley en Argentina que así lo determina y clave llevarnos estos conocimientos para ver los próximos pasos a seguir. A eso se suman temas de debate habitual, como el combate al juego clandestino y cómo proteger a los menores, que son cuestiones en las que también nos hemos enfocado para tomar nota al respecto.
¿Qué desafíos encarará la Caja de Acción Social de San Juan en 2025?
Los objetivos no difieren en general de aquellos de la industria y de los organismos que la componen. Hay una meta que es la más importante, que nos tiene que unificar y marcar el rumbo. Me refiero a desarrollar la más efectiva comunicación posible. Durante el transcurso de este año, en la industria del juego, he aprendido mucho sobre la seguridad y el valor de la regulación. Hay que saber comunicarle bien esto a la sociedad para que entienda que se puede apostar de modo seguro y transparente, que jugando legal no van a tener consecuencias negativas y que los usuarios van a poder cobrar con certeza en caso de ganar un premio. Además, fortaleceremos el trabajo con profesionales de la salud mental para que puedan colaborar en su asesoramiento a menores en situación de juego. Creo que estamos preparados y avanzando en este sentido. Por eso, para poder progresar, necesitamos mejorar aún más la comunicación con la sociedad.







