
La Cámara de Diputados de Paraguay dio un paso crucial hacia la modernización del sector de juegos de azar al aprobar con media sanción un proyecto de ley impulsado por el Gobierno de Santiago Peña. La iniciativa propone modificar y ampliar la Ley N° 1016/1997, estableciendo un nuevo marco jurídico para regular la explotación de los juegos de suerte y azar en el país.
Uno de los principales puntos de esta reforma es la desmonopolización de la quiniela, un sector que actualmente opera bajo un esquema monopólico y cuya adjudicación deberá redefinirse en febrero. Según el texto aprobado, se limitarán las licitaciones a un máximo de tres, tanto para la quiniela como para las apuestas deportivas, garantizando que no se otorguen más concesiones que generen monopolios.
El proyecto, presentado por el Ejecutivo con carácter de «trámite de urgencia», ha sido recibido como una reivindicación histórica por parte de actores clave del sector. Entre ellos, destacan la Asociación Paraguaya de Operadores de Juegos de Azar (APOJA), el Sindicato Nacional de Trabajadores Vendedores de Quinielas, Bingos, Juegos de Azar y Afines del Paraguay (Sintraquiba), y la Cámara Paraguaya de Juegos de Azar (CPJA). Estas organizaciones, junto con la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar), liderada por Carlos Liseras, han trabajado intensamente para impulsar esta transformación.
Liseras, titular de Conajzar subrayó la importancia de este avance: “Es un paso fundamental para democratizar el mercado y permitir mayor competitividad, lo que se traducirá en beneficios tanto para los operadores como para el Estado”.
La reforma no solo busca acabar con prácticas monopólicas, sino también fortalecer la transparencia en los procesos de licitación, promoviendo un entorno más justo y competitivo para la industria del juego en Paraguay. El proyecto ahora pasa al Senado, donde se espera un análisis riguroso para su eventual aprobación definitiva.
Con esta medida, Paraguay se posiciona como un ejemplo en la región al priorizar una regulación moderna y equitativa para los juegos de azar, marcando un hito en la historia del sector.







