
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
¿Puede contarnos un poco sobre su trayectoria profesional y cómo llegó a su actual cargo?
En los Congresos donde me toca exponer, siempre digo que nací del juego, porque mi padre tenía caballos de carrera, mi madre levantaba apuestas y también tenían casa de apuesta en Carmen de Patagones (Provincia de Buenos Aires). Luego, estudié psicología, me especialicé en la temática de consumos problemáticos y terminé trabajando en la Lotería de Río Negro. Además, me llamo Victoria, que significa ‘ganancia’. Estoy hace varios años en la Lotería en el área de Juego Responsable, que existe desde 2014. Asumí en 2021 y venimos abordando la prevención del juego problemático y promoción del juego saludable. La idea es que los usuarios entiendan la actividad como un espacio de entretenimiento.
¿Qué significa para usted el concepto de ‘juego responsable’ y por qué es vital enfatizarlo en la industria del juego?
La lógica es hablar de consumo responsable y reducción de daños. El juego es algo positivo para la vida de las personas; no por eso tiene que ser un problema. Por eso, hablamos de la responsabilidad, del hecho de que uno tenga control sobre el tiempo, el dinero gastado y la energía que ocupa el juego en su vida. La idea no es motivar a que no se juegue más. El juego de apuestas también es diversión, pero sí hay personas con predisposición a generar un consumo problemático. Cuando un comportamiento se torna excesivo y repetitivo en la vida de la persona, incluso prioritario, el ser humano ve afectadas otras áreas de su vida. Entonces, este comportamiento se vuelve problemático para la persona, y allí hay que actuar.
¿Qué iniciativas ha implementado su Departamento para promover el juego responsable en la comunidad rionegrina?
Es importante el trabajo en red con el Estado. Nosotros colaboramos con el Ministerio de Salud, donde se encuentra la Secretaría de Adicciones, para hacer tareas de prevención. La prevención se da a través de talleres, brindando información, haciendo capacitaciones, yendo a las escuelas, a los clubes y a los distintos organismos públicos para que conozcan nuestra propuesta. También ofrecemos a la gente distintos medios de ayuda, como el teléfono 0800-999-1831 de asistencia, habilitado las 24 horas del día, o el grupo terapéutico para adolescentes que estamos por lanzar.
¿Cuáles son los mayores desafíos de este intenso trabajo que están encarando?
Hoy en día, el mayor desafío corresponde al juego ilegal, que va acompañado con el juego online no regulado por las loterías. Las formas legales de apostar son a través de los sitios terminados en «bet.ar», pero hay infinidad de cuentas ilegales de fácil acceso que no tienen control ni restricciones por edad. El gran conflicto de esta época son las apuestas de menores. En Argentina, somos restrictivos con respecto a los menores, porque se considera que tienen más predisposición en la adolescencia de generar consumos problemáticos y es una manera de resguardarlos. Está la peligrosidad de que los adolescentes sufran grooming (corrupción de menores por parte de adultos que se hacen pasar por sus pares), porque son personas adultas que se conectan con ellos. Por eso, me interesa convocar a los adultos para que estén alertas de hacia dónde va el dinero que sus hijos ingresan a Mercado Pago, los sitios que visitan, y que podamos estar más alertas de qué están viendo y consumiendo los jóvenes. Ése es un gran desafío. También hay excesos en adultos mayores, así que organizamos jornadas para ellos en Río Negro. Son uno de los grupos etarios que se quedan solos y tienden a utilizar canales de juego en forma desmesurada.
¿Qué estrategias utilizan para educar al público sobre los riesgos del juego excesivo y la importancia de jugar de manera responsable?
Nosotros adherimos al Código de Publicidad de la Asociación de Loterías Estatales Argentinas (ALEA), pero también hicimos nuestro propio Código, para que las campañas no tengan contenido que interese o pueda motivar a menores a jugar. La publicidad no debe promover al juego como un medio para alcanzar una ganancia absoluta y segura. Por otro lado, es importante medir los riesgos de los nuevos juegos antes que salgan a la luz, cuál es la probabilidad de que sean problemáticos y hacer modificaciones al respecto.
¿Existen colaboraciones con otras organizaciones o entidades para fortalecer el enfoque en la responsabilidad social y el juego responsable?
Trabajamos todas las campañas principalmente con el Ministerio de Salud, porque sabemos que el tema es sobre la salud mental de las personas. También, con el Ministerio de Educación, para llegar a todas las escuelas. Hacemos prevención no sólo con adolescentes, sino además con docentes y hasta hemos capacitado a supervisores. Incluso, colaboramos con la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, con el Ministerio de Deportes, a través de campañas de prevención, o con las universidades que nos ayudan a realizar investigaciones. Los clubes también contribuyen con la publicidad de nuestros programas y, por supuesto, estamos cerca de las empresas de juegos de suerte y azar. Nos vinculamos a deportistas locales para que transmitan un mensaje de juego saludable, cambios de hábitos, para llegar a más personas y contrarrestar a los influencers que publicitan el juego ilegal.
¿Cuáles son sus planes para mejorar y expandir las iniciativas de juego responsable en Río Negro?
Los planes de mejora que tenemos pasan por buscar acciones para seguir combatiendo la clandestinidad, junto con el área de Juego Ilegal. Por otro lado, vamos a lanzar el consultorio adolescente virtual para Río Negro y generar una red de asistencia para minimizar los riesgos del juego. Nosotros no podemos hacer diagnósticos, porque se necesitan meses de observación y los adolescentes están en desarrollo. Por eso, para ayudar a los que estén en riesgo de consumo problemático, estará el consultorio, cuyo desarrollo será nuestro principal objetivo.







