
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
¿Cuál es su mirada sobre el panorama de los juegos de suerte y azar en el Perú?
Tenemos un balance de un proceso de adecuación a la norma Ley n° 31557 y su reglamento D.S nº 005-2023-MINCETUR, que inició en febrero de 2024 y concluyó de manera satisfactoria el 16 de agosto de 2024, con aproximadamente 95 autorizaciones emitidas a empresa operadoras que venían trabajando antes de la emisión de esta ley. En este tránsito hasta la fecha, hemos encontrado que el principal problema del 30% de las autorizaciones emitidas es que debieron suspender operaciones por no cumplir con la exigencia de presentar una póliza de caución y garantizar el pago de premios y posible cumplimiento de pago de multas impuestas por el regulador. Así, a través de la Dirección General de Juegos de Casinos y Máquinas Tragamonedas, el Mincetur puede revocar esas autorizaciones provisionales emitidas por no cumplir con estos requerimientos que, desde mi punto de vista, han afectado sólo a empresas pequeñas que no han podido garantizar la emisión de la póliza de caución ante las firmas aseguradoras. Por otro lado, en este proceso de adecuación, se han emitido autorizaciones a operadores nuevos, con lo cual han ascendido a la fecha a 109 autorizaciones, de las cuales 53 empresas explotan plataformas tecnológicas de juegos (casino) y otras 56 plataformas se dedican a apuestas deportivas. La actualidad del mercado peruano muestra siempre un crecimiento en números y esto va de la mano de un regulador con una clara visión de contribuir con su apertura al diálogo. El organismo ha entendido que la sistematización y digitalización de los procesos permiten resultados rápidos, sumado al buen equipo de profesionales, que sin duda hacen un mercado transparente y confiable que permite atraer a inversionistas extranjeros.
¿De qué forma los operadores están tomando los nuevos cambios a nivel tributario para que no impacten demasiado en sus ingresos?
Hemos encontrado satisfacción en todos los operadores respecto a la aplicación y cumplimiento del pago del impuesto al juego, que es del 12%. Por otro lado, hoy nos encontramos atravesando una dura prueba de debates y exposiciones explicativas al Ministerio de Economía, al entrar en aplicación este 1° de enero pasado el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), cuyo monto asciende al 1%, que grava las apuestas realizadas por el jugador. La aplicación resulta antitécnica y deviene en confiscatoria, sobre todo en los juegos de apuestas. Es un criterio que comparte nuestro regulador como especialista, pero, lastimosamente, la emisión de esta norma tributaria fue gestada por el Ministerio de Economía y la Comisión de Economía del Congreso de la República, quienes no conocen absolutamente nada de la actividad. Bajo la premisa de gravar una actividad de ocio con afán recaudatorio, han complicado un correcto y adecuado marco regulatorio. Hoy, tenemos a las asociaciones de operadores de apuestas llevando la iniciativa de modificación regulatoria, bajo evidentes sustentos técnicos en beneficio tanto del Estado como del gremio.
El próximo 16 de junio se realizará la quinta edición de G&M Eventos Perú. ¿Cómo evalúa este tipo de encuentros que reúnen a los protagonistas de la industria?
Sin duda, este evento siempre ha tenido una buena acogida por el operador peruano nacional y extranjero. Es por ello que esta quinta edición será de mucho éxito y beneficio mutuo al congregar posiblemente a los referentes de la industria y favorecer el diálogo, el aprendizaje y los negocios.
¿Cuál es la perspectiva de crecimiento del sector a partir de la incorporación de más empresas al mercado del juego del Perú?
Estoy convencido de que la competencia genera un mejor servicio, productos u ofertas de calidad para el jugador, que es el llamado a escoger entre las opciones del mercado, buscando aquella que mejor se ajuste a las expectativas. Más allá del ingreso de nuevos operadores, no debemos dejar de lado el rol decisivo y contributivo de los proveedores. Hay también cuestiones colaterales que invitan a que vengan operaciones nuevas, como es la generación de puestos de empleo para trabajadores o prestadores directos e indirectos.
Desde su experiencia, ¿cuáles considera que son los principales retos a futuro para la industria?
El principal desafío para el operador será la etapa del posicionamiento en un contexto de evolución del mercado, ante la contienda comercial por lograr mantenerse o entrar en la lista de mejores marcas en Perú. Hoy, tenemos empresas muy reconocidas en el mundo compitiendo con marcas locales bien posicionadas. Esperamos que ello represente un proceso de aprendizaje y evolución frente a nuevas estrategias comerciales y de marketing destinadas a este fin. Por otro lado, los operadores tendrán la necesidad de mantener una competencia leal y legal frente a páginas ilegales que aún siguen trabajando en Perú. Hay que participar activamente en denunciar ante el Mincetur el funcionamiento de estas plataformas ilegales, para lo cual el regulador ha implementado un sistema simplificado. Sabemos que se han tomado iniciativas de bloqueos de plataformas y requerimientos a los proveedores registrados, pero existen otros sitios clonados que, de no combatirlos, harán que esta labor sea infructuosa. Ésta es una razón adicional para cooperar en pro de un mercado libre de operaciones ilegales, poniendo en actividad el carácter punitivo expresado en la ley de juegos contra los operadores clandestinos, con el apoyo de la procuraduría.







