
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
¿Cuál es su sensación tras haber sido designado en el cargo? ¿Cómo ha evolucionado el organismo en estos últimos cuatro años?
He trabajado en esta industria con objetivos claros y precisos, buscando lograr la estabilidad y confiabilidad que amerita esta Comisión de Juegos. Ha sido una inmensa alegría el lograr la designación que conlleva la oportunidad de poder ser parte del crecimiento de la Comisión, que fue creada en 2019 con el propósito de regular y fiscalizar los juegos de azar en la isla. Esta designación influye en las decisiones que afectan a toda una industria, así que se convierte en un sueño cumplido. La Comisión de Juegos ha ido evolucionando desde su creación a través de la reglamentación y los servicios que ofrece a sus clientes, adaptándose a las transformaciones del sector y consolidándose como ente regulador clave en la industria de juegos en Puerto Rico.
¿De qué manera se dio el proceso de renovación de licencias para operadores de Máquinas de Juegos de Azar en Ruta (MAJAR)?
El proceso de renovación de licencias para MAJAR en Puerto Rico representa un paso significativo hacia la regulación efectiva en la industria de juegos de azar en ruta. Aun cuando hemos confrontado desafíos típicos del proceso, la Comisión de Juegos ha logrado fortalecer la capacidad operativa con el fin de garantizar la transparencia y eficiencia en la implementación de las regulaciones. Nuestro proceso comenzó el 4 de marzo de 2025 conforme al Reglamento N° 9647, que establece los procedimientos y requisitos para la expedición, manejo y fiscalización de licencias de MAJAR. En esta primera fase, se priorizó a los operadores mayoristas con licencias vigentes bajo la regulación anterior. Luego, continuaremos con los nuevos operadores bajo la nueva regulación.
¿Cómo analiza el fuerte crecimiento del juego online y las apuestas deportivas, tras la decisión de años atrás de ampliar las licencias para la operación de esas apuestas en la isla?
El crecimiento de las apuestas deportivas en la isla ha sido notable en los últimos años, impulsado por una combinación de factores regulatorios, tecnológicos y económicos. Este crecimiento refleja una expansión sostenida en el sector.
¿Podría describir al apostador de Puerto Rico? ¿Cuáles son los principales productos a los que le gusta jugar?
Puerto Rico se distingue dentro de la industria por ser una isla relativamente pequeña, en comparación con otros países, y por tener una base de apostadores proporcionalmente igual o mayor que en estos lugares. El apostador en la isla se puede definir con un perfil diverso influido por factores culturales, económicos y tecnológicos. Su evolución refleja la combinación de los juegos tradicionales con la adopción de nuevas formas de entretenimiento. Nuestros apostadores prefieren juegos de casino, juegos de lotería, apuestas hípicas, máquinas de juegos de azar en ruta y las apuestas deportivas (un verdadero auge), que posicionan este tipo de juegos en la isla como uno de gran crecimiento. El apostador puertorriqueño busca la satisfacción de ganar al instante, o en períodos cortos, por lo que los casinos, apuestas deportivas, loterías y las apuestas hípicas cumplen con esa necesidad.
¿Nos puede precisar algunas similitudes y diferencias entre la legislación del juego de Puerto Rico y la de los 50 estados de Estados Unidos?
La legislación de la isla comparada con la de Estados Unidos tiene muchas similitudes fundamentales por su vínculo político-jurídico. Entre las más destacadas, puedo mencionar que la regulación de los juegos de azar se maneja a nivel local, de manera estatal en los estados y territorial en la isla. Cada estado/territorio tiene su propia Agencia o Comisión Reguladora, con autonomía para licenciar, regular, supervisar y fiscalizar. Ambas jurisdicciones promueven políticas para prevenir el lavado de activos, el juego problemático y el acceso de menores. Además, en Estados Unidos, al igual que en Puerto Rico, existen múltiples formas de juegos legalizados como casinos, tragamonedas, loterías, carreras hípicas, apuestas deportivas, entre otros. Por otro lado, existen varias diferencias entre las jurisdicciones, como el marco legal por el cual se rige la industria. En Puerto Rico, se regula por una ley integral (Ley 81-2019), mientras que cada estado tiene leyes fragmentadas o independientes por tipo de juego. Además, la regulación en la isla es reciente y aún está en implementación, con ajustes, mientras que, en Estados Unidos, tienen marcos legales más antiguos y consolidados.
¿Cuáles serán las principales iniciativas y desafíos de la CJPR pensando a futuro?
Nuestra administración ha estado trabajando arduamente en varios objetivos, entre los que se encuentra lograr la interconexión de las Máquinas de Juegos de Azar en Ruta. Además, hemos creado un plan de trabajo para fortalecer la fiscalización y seguridad, garantizando un ambiente de mayor confianza para los jugadores, las empresas y la industria en general. Nuestra Comisión continúa el proceso de implementar sistemas tecnológicos en búsqueda de mejorar la transparencia y eficiencia en la fiscalización. A la vez, seguiremos con las orientaciones a dueños de MAJAR sobre las nuevas regulaciones, procesos de renovación de licencias por medio de campañas publicitarias promoviendo la legalidad y el cumplimiento en las operaciones. Entre los desafíos que esperamos resolver en los próximos meses, se encuentran el reclutamiento de nuevos recursos operacionales y la implementación de la regulación por la apatía que puedan generar los nuevos cambios. Hay mucho trabajo por delante.







