En Estados Unidos, la industria del juego se regula principalmente a nivel estatal, lo que genera un panorama diverso y fragmentado. Los casinos físicos, las loterías y las apuestas en carreras de caballos están permitidos en la mayoría de los estados, mientras que las apuestas deportivas y los juegos en línea han experimentado un crecimiento acelerado desde 2018, tras la anulación de la ley PASPA por la Corte Suprema. Actualmente, más de 30 estados permiten las apuestas deportivas, ya sea en locales físicos, en plataformas digitales o en ambos formatos.
Por otro lado, los casinos tribales operan bajo el amparo de la Indian Gaming Regulatory Act de 1988, mediante acuerdos entre las tribus y los gobiernos estatales. A nivel federal, existen normas complementarias como la Wire Act y la UIGEA, enfocadas en las apuestas interestatales y la prevención del lavado de activos. Si bien la industria genera miles de millones de dólares en ingresos, también enfrenta crecientes preocupaciones sociales, como la publicidad agresiva, el juego problemático y la falta de una regulación uniforme, lo que ha motivado el debate sobre posibles reformas federales.
Regulador
Complete este formulario, y un agente de G&M News se pondrá en contacto con usted a la brevedad.