
La semana pasada se efectuó en Bogotá, Colombia, la décima edición del Congreso LAFT América: Cero Tolerancia con el Lavado de Activos, organizado por Asojuegos. El encuentro marcó un hito en la región al consolidarse como el principal espacio académico y empresarial en la prevención del lavado de activos y la financiación del terrorismo.
El evento reunió a más de 300 asistentes entre autoridades, gremios, banca, expertos internacionales y empresas, quienes coincidieron en que la industria de juegos de suerte y azar en Colombia ha transitado de la desconfianza al liderazgo. Durante la presentación, el Procurador General, Gregorio Eljach, subrayó que este sector dejó atrás los prejuicios: hoy es reconocido por su transparencia, generación de empleo, aporte en impuestos y cumplimiento de regulaciones nacionales e internacionales.
En compañía de Marco Emilio Hincapié, presidente de Coljuegos; David Schwartz, presidente de la Financial & International Business Association (FIBA), y Juan Carlos Restrepo, presidente de Asojuegos, se destacó que el Congreso ha capacitado en una década a más de 7.200 profesionales y ha contado con 215 conferencistas, enviando un mensaje contundente: en Colombia, no hay cabida para la ilegalidad.
Asojuegos resaltó que el sector aporta al país mucho más que cifras: en 2024, transfirió 3,1 billones de pesos entre recursos para la salud y fiscales, sostiene más de 127.000 empleos directos e indirectos, llega con servicios transaccionales a los 1.123 municipios del país y ha certificado junto al SENA a más 9.800 trabajadores. “Somos un motor de inclusión financiera, sostenibilidad y responsabilidad social”, recalcó Restrepo.
Para Miguel Gómez, presidente del Comité Nacional de Oficiales de Cumplimiento de Asojuegos, el Congreso representó un espacio de actualización y reflexión frente a los retos permanentes en la prevención del LA/FT. Resaltó que la agenda internacional de alto nivel dejó aprendizajes valiosos, nuevas herramientas y, sobre todo, la convicción de que la cooperación es el camino. Alianzas público-privadas y también entre sectores privados son fundamentales para robustecer los sistemas de cumplimiento. Subrayó que esta labor no recae únicamente en los oficiales de cumplimiento, sino que exige el compromiso de gremios, inversionistas y directivos empresariales. “El esfuerzo conjunto se traduce en una mejor reputación para la industria, abre oportunidades de negocio y demuestra que hoy somos una red sólida que incluso opera como corresponsalía bancaria para once entidades financieras en el país”, puntualizó.
El evento también destacó la alianza estratégica con FIBA, cuyo programa de certificación internacional en prevención de lavado de activos representa Asojuegos en Colombia desde 2017. Asimismo, se reafirmó la participación del sector en la construcción de tipologías junto con la UIAF y el reconocimiento del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que hoy considera a la industria de juegos colombiana como transparente y comprometida con la prevención del LA/FT.
Con esta edición, LAFT América 2025 cerró con un balance positivo: un sector unido, fortalecido y transparente, que celebra diez años enviando un mensaje claro de trabajo y responsabilidad a Colombia y al mundo.









