
Por Ulises Gil, periodista de G&M News.
¿Cómo describiría el estado actual de la industria del juego en Paraguay y la posición de Casino Club dentro del mercado local?
La industria del juego en Paraguay se encuentra en una etapa de desarrollo y ordenamiento. El país viene de un período con altos niveles de desregulación, lo que generó distorsiones importantes, especialmente en términos de juego ilegal y estándares operativos. En los últimos años, se observa un avance hacia un marco más claro, con mayor presencia del regulador y un foco creciente en la formalización del sector, la protección del jugador y el combate al juego ilegal. En ese contexto, Casino Club ya está operando en Paraguay y dando sus primeros pasos en el mercado local. Iniciamos operaciones hace tres meses con una sala de 100 máquinas en la ciudad de Encarnación, como parte de una estrategia gradual y responsable. Nuestra posición es clara: competir dentro del juego formal, con reglas definidas, altos estándares técnicos y una experiencia segura para el jugador. Además, contamos con una unidad de negocio orientada a la locación de slots, pensada para operadores que buscan profesionalizar sus salas y adecuarse a las regulaciones vigentes, contribuyendo así al fortalecimiento del ecosistema regulado en el país.
¿Cuáles considera que son hoy los principales desafíos y oportunidades para los operadores presenciales en Paraguay?
El principal desafío sigue siendo la competencia desleal derivada del juego ilegal y de prácticas que no cumplen con los estándares mínimos de operación. Si bien el mercado avanza hacia un mayor ordenamiento, todavía conviven modelos formales con otros que generan distorsiones y presionan la rentabilidad del sector. Desde nuestra perspectiva, a ese contexto se suma el desafío propio de desarrollarse en un nuevo territorio. Operar en Paraguay implica entender una idiosincrasia distinta, formar equipos locales, adaptarse a dinámicas comerciales propias y construir alianzas estratégicas desde cero. En cuanto a las oportunidades, el fortalecimiento del marco regulatorio tiende a reducir la competencia informal y a dejar fuera a operadores que no puedan cumplir con los requisitos técnicos y normativos. Además, las tasas impositivas competitivas permiten mayores niveles de inversión y renovación tecnológica, lo que abre espacio para salas más modernas y modelos de negocio sostenibles en el largo plazo.
¿Qué rol juegan la confianza, la regulación y la experiencia del jugador en la construcción de un negocio sostenible a largo plazo?
Son pilares centrales. Desde el punto de vista económico, el juego presencial es una actividad altamente intensiva en capital. Sin un marco regulatorio claro, estable y previsible, resulta inviable para cualquier operador serio justificar inversiones relevantes en infraestructura, tecnología y personal. Desde lo social, el casino debe entenderse como parte de un ecosistema más amplio. Si no existe un vínculo genuino con la comunidad, basado en responsabilidad y buenas prácticas, la sala pierde legitimidad y, en consecuencia, pierde jugadores. Finalmente, la experiencia del jugador es el eje operativo del negocio. Seguridad, transparencia, calidad del producto y del servicio son determinantes para generar recurrencia y fidelización. Sin una buena experiencia, no hay confianza, y sin confianza, el modelo no es sostenible.
Desde su experiencia, ¿cómo ha evolucionado el comportamiento del jugador en las salas físicas del país?
Nuestra experiencia en Paraguay todavía es reciente, por lo que sería apresurado hacer afirmaciones concluyentes sobre el comportamiento del jugador local. Estamos en una etapa inicial de aprendizaje del mercado. Sin embargo, si observamos la evolución del jugador en otros mercados, se percibe una tendencia clara hacia un perfil más exigente. Hoy, el jugador busca tecnología, salas modernas, máquinas actualizadas, mayor transparencia y facilidades, tanto en los medios de pago como en el cobro de premios.
De cara a la tercera edición de G&M Eventos Paraguay (15 y 16 de abril de 2026 en el Hotel Dazzler by Wyndham Asunción), ¿qué expectativas tiene sobre este tipo de encuentros y su impacto en el ecosistema local del juego?
Estos encuentros son fundamentales para el desarrollo de la industria. Permiten intercambiar visiones, conocer operadores y proveedores, generar vínculos y compartir buenas prácticas entre los distintos actores del sector. En mercados en proceso de maduración como Paraguay, estos eventos contribuyen a la profesionalización de la actividad y al fortalecimiento del ecosistema del juego.







