
Por Ulises Gil, periodista de G&M News.
¿Cómo evalúa el momento actual de la industria del juego en Paraguay y cuál considera que es el principal desafío que enfrenta hoy el sector?
El momento actual es dinámico y de crecimiento, especialmente en el segmento online, que ha experimentado un incremento significativo impulsado por el progreso económico del país. Este auge se refleja en un mayor número de usuarios y en la aparición de nuevos competidores en el ecosistema digital. En paralelo, el sector presencial también se encuentra en expansión, combinando tradición y modernidad. Paraguay cuenta con casinos de referencia en Ciudad del Este, Pedro Juan Caballero, Asunción y Encarnación, además de una oferta de casinos electrónicos y salas en zonas estratégicas de frontera que atraen tanto a jugadores locales como a turistas internacionales. El principal desafío sigue siendo el marco regulatorio. Hoy, enfrentamos un panorama complejo e incompleto, que impacta directamente en el comportamiento de los operadores y en la dinámica del mercado. El éxito del sector dependerá de contar con reglas claras, licitaciones transparentes, controles efectivos y políticas sólidas de juego responsable. También consideramos clave el fortalecimiento institucional, incluso mediante la creación de una oficina técnica especializada que articule fiscalización, monitoreo del juego ilegal, prevención del juego problemático y desarrollo de políticas públicas integrales.
¿Qué importancia tiene el diálogo entre el sector privado, los reguladores y el Estado para lograr un desarrollo sostenible de la actividad?
El diálogo es absolutamente fundamental. Desde la Asociación Paraguaya de Empresarios de Juegos de Azar (APEJA), entendemos que el desarrollo sostenible de la industria sólo es posible mediante una articulación permanente entre el sector privado, los reguladores y el Estado. Uno de nuestros objetivos centrales es promover la transparencia y demostrar a la sociedad paraguaya que el entretenimiento formal es una actividad sana, generadora de empleo, aportes fiscales y dinamización del turismo. La colaboración permite avanzar en adecuaciones normativas -incluida la actualización de ordenanzas municipales- y coordinar acciones con organismos de control como SEPRELAD para reforzar políticas de prevención del lavado de activos y financiamiento del terrorismo. Asimismo, el trabajo conjunto fortalece la lucha contra la ilegalidad y la protección del jugador. La responsabilidad es compartida: el Estado y el sector privado deben actuar coordinadamente para erradicar la informalidad y consolidar políticas de juego responsable y prevención del juego problemático.
¿Cuáles son los ejes prioritarios en los que la Asociación viene trabajando para fortalecer la formalidad, la transparencia y la competitividad del mercado paraguayo?
Nuestros ejes prioritarios se concentran en tres grandes áreas. En primer lugar, el fortalecimiento del marco regulatorio y la lucha contra la ilegalidad. Impulsamos la adecuación normativa para generar un ecosistema claro, con seguridad jurídica y atractivo para la inversión formal. También promovemos acciones conjuntas con autoridades y municipios para combatir la evasión fiscal y la informalidad. En segundo lugar, la transparencia y el juego responsable. Trabajamos para demostrar el compromiso social de la industria formal, colaborando activamente con el ente regulador CONAJZAR en el diseño e implementación de políticas de prevención del juego problemático y protección al jugador. Por último, la competitividad y el desarrollo sostenible. Apostamos al diálogo continuo para impulsar políticas públicas que permitan posicionar al mercado paraguayo como un destino confiable para operadores y proveedores internacionales, capitalizando tanto el crecimiento económico como las oportunidades tecnológicas.
En un contexto regional de cambios regulatorios y avances tecnológicos, ¿qué oportunidades ve para posicionar a Paraguay como un mercado atractivo y confiable dentro del ecosistema del juego en Latinoamérica?
Paraguay tiene una oportunidad estratégica muy clara. La clave está en desarrollar un marco regulatorio moderno, claro y estable que brinde seguridad jurídica y genere confianza para la inversión extranjera. Además, el país puede adoptar rápidamente avances tecnológicos, especialmente en el juego online, incorporando herramientas innovadoras como realidad virtual, realidad aumentada y soluciones basadas en blockchain que refuercen la transparencia y la integridad operativa. Nuestra ubicación geográfica también es un activo importante, ya que nos permite capitalizar la cercanía con mercados clave y potenciar tanto el turismo del juego como la oferta digital. Sobre todo, la oportunidad radica en consolidar una reputación basada en la formalidad, la responsabilidad social y la lucha frontal contra la ilegalidad. Esa combinación es la que puede posicionar a Paraguay como un mercado confiable y sostenible en el largo plazo.
De cara al futuro, ¿cuáles son las expectativas de APEJA para los próximos años y qué mensaje les daría a los operadores y proveedores que buscan ingresar y expandirse en el país?
Nuestras expectativas están centradas en consolidar la formalidad total del sector, erradicar la ilegalidad y avanzar hacia un marco regulatorio moderno y de vanguardia que otorgue previsibilidad a todos los actores. También aspiramos a reforzar las mesas de diálogo y la colaboración con el ente regulador para profundizar políticas de juego responsable y fortalecer la imagen de la industria como motor económico y turístico. Queremos posicionar a Paraguay como un hub de inversión dentro del ecosistema regional, aprovechando el crecimiento del juego online y la posibilidad de integrar tecnología de última generación. A los operadores y proveedores les decimos que Paraguay es un mercado con desafíos, como su tamaño poblacional y los cambios que pueden darse en los países vecinos, pero también con oportunidades concretas. Estamos trabajando junto a las empresas para construir un mercado competitivo, serio y ejemplar a nivel regional.







