
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
Luego de la exitosa realización de G&M Eventos Colombia, a partir de los acuerdos exclusivos con las firmas líderes de tecnología informática Google y Oracle, G&M News visitó las oficinas de Coljuegos, para conocer de cerca el funcionamiento del ente que es un ejemplo para Latinoamérica en materia de regulación.
La sede se encuentra desde hace diez años ubicada en la Carrera 11, 93A – 85, cerca del conocido “Parque de la 93”, en el Barrio Chicó, una zona comercial con importantes empresas asentadas en el lugar, embajadas y una amplia oferta gastronómica. Todo esto a pocas cuadras de los cerros orientales de la hermosa y extensa Bogotá, que aloja a 11.508.000 de habitantes (según cifras de MacroTrends), a un promedio de 2625 metros sobre el nivel del mar, convirtiéndola en una de las ciudades a mayor altura del mundo.
En el séptimo piso del edificio, donde se encuentra la oficina del presidente del ente regulador, Marco Emilio Hincapié, nos recibió Roberto Conde Romero, el número dos de la entidad y vicepresidente de Desarrollo Organizacional, quien nos contó acerca del proyecto de rediseño institucional que la actual gestión buscará implementar durante el transcurso de 2025.
El ente fue creado a través del decreto 4142 del 3 de noviembre de 2011, que tuvo un ajuste a través de otra norma que lo vinculó al Ministerio de Hacienda, que actualmente funciona con una planta de 196 personas. “El fuerte de la vicepresidencia a mi cargo es mantener fortalecida toda la estructura de apoyo para que lo misional pueda salir a flote”, contó el ejecutivo.
La estructura de Coljuegos se divide en: Junta Directiva, la presidencia y tres vicepresidencias: Desarrollo Organizacional, Operaciones y Comercial; a su vez cada una de ellas tienen gerencias a cargo, donde se dividen las tareas puntuales.
El organismo regula los juegos territoriales a nivel nacional, consolidando la información y garantizando los recursos que genera la actividad que se destinan a financiar la salud de los colombianos.
Tras la pandemia, el fuerte crecimiento del juego online llevó a evaluar la necesidad de incorporar personal y nuevas tecnologías para que los procedimientos internos sean más fáciles y también para combatir la ilegalidad.
“El doctor Hincapié estableció unas líneas como fortalecer talento humano, la tecnología, y combatir la ilegalidad, para que genere mayores recursos de crecimientos y aportes al sector de la salud”, manifestó Conde Romero.
Durante una extensa y amena charla, el vice del ente regulador remarcó que el rediseño institucional se realiza junto a la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), a través de estudios sobre el funcionamiento de la planta. Así es que se elaboró un proyecto para implementar los cambios para fortalecer el trabajo interno, que ya fue presentado ante la Junta Directiva, para comenzar con la nueva estructura organizacional -según estiman- en el mes de julio.
Luego de la charla con el funcionario, continuamos recorriendo el edificio del organismo pasando por las distintas oficinas, que trabajan junto a los operadores para garantizar que sus inversiones de capital y sus transferencias reintísticas al sector de la salud estén garantizadas.
“Tenemos objetivos estratégicos, que es generar recursos para la salud de los colombianos, promover el juego legal responsable y fortalecer la gestión de Coljuegos”, sentenció el número dos del ente.
Finalmente, Conde Romero detalló la importancia de la relación con los gremios a través de las asociaciones como Cornazar, Asojuegos, y Fecoljuegos, para tener un alcance nacional de la actividad y articular los controles en todo el territorio colombiano.
“Aquí hay unos valores estratégicos en el marco de la institucionalidad: respeto, honestidad, compromiso, diligencia, justicia, transparencia, solidaridad. Pero más que esto son los valores de las personas que conforman el equipo, que, a través del respeto, la moral y la ética, deben existir para vincularse dentro de la institución”, concluyó el ejecutivo de Coljuegos.
La visita terminó entre charlas con otros miembros del organismo, tamizado por el sabor del típico café colombiano, al cual denominan “tintico”, que le agregó un aroma característico de una ciudad, que nos recibió con los brazos abiertos para continuar con nuestra promoción de un sector pujante en constante evolución.











