
El diputado Billy Vaesken celebró la medida, afirmando que fomenta la llegada de nuevas inversiones extranjeras al país y representa una oportunidad para el crecimiento económico. Según Vaesken, la apertura del mercado también podría mejorar las condiciones laborales de sectores como el de los corredores de quiniela, al permitirles elegir entre más opciones. “Es un cambio positivo que atraerá más empresas y diversificará las oportunidades en el sector de juegos de azar”, comentó.
Por su parte, el diputado Raúl Benítez expresó algunas reservas sobre la redacción del proyecto, señalando que persisten dudas sobre su implementación y los efectos específicos que podría tener en las compañías ya establecidas.
El proyecto representa un giro importante respecto a decisiones anteriores, ya que busca modificar un modelo que hasta ahora se caracterizaba por limitar la explotación de las apuestas deportivas a un solo operador. De ser aprobado en el Senado, Paraguay podría posicionarse como un mercado más abierto y atractivo para nuevas inversiones en el sector de juegos de azar.
De hecho, según fuentes cercanas al sector, ya hay varios operadores internacionales interesados en ingresar al mercado paraguayo, aprovechando las nuevas condiciones que el proyecto propone. Esto podría consolidar a Paraguay como un destino competitivo para la industria del juego en la región, con un panorama prometedor para el desarrollo económico y laboral.







