El 15 de agosto de 1971, el presidente norteamericano de ese entonces, Richard Nixon, estableció que el dólar dejaría de tener respaldo (véanse como ejemplo los anteriores Acuerdos de Bretton Woods). Lo único que hizo el sistema financiero fue autodestruirse. ¿Por qué? Porque sólo reparaba sus errores imprimiendo indiscriminadamente papeles de color verde llamados “dólar estadounidense” como “solución” a todos los problemas. Como bien saben ustedes, cuando algo abunda, menos valioso es. En consecuencia, durante los últimos 50 años, el dólar ha venido perdiendo enorme valor ante el mundo material que lo rodea. En el siguiente gráfico, podemos comprobar cómo se dio esta pérdida de valor, que afectó el poder adquisitivo ante el mundo real.
No obstante, la élite que controla el sistema económico mundial sabe muy bien de este “problema” y, durante estos años, trabajó ‘tras bambalinas’ en diferentes sistemas para poder suplantar al dólar acompañando el avance tecnológico digital, una gran herramienta que facilita todo.
El problema más importante del sistema en el cual hoy vivimos es la inflación. Por ende, para empezar, debían implementar un modelo que fuera lo contrario, es decir, deflacionario. Expliquémoslo técnicamente: “…la deflación es una contracción de la oferta monetaria en una economía, que puede provocar una bajada general de los precios….”. El concepto, entonces, es reducir la oferta de un activo para que éste aumente su valor en el tiempo, todo lo contrario de lo que sucede con el dólar. ¿Se imagina una moneda que, en vez de imprimirse indiscriminadamente, sea cada vez más escasa?
BITCOIN, INTERNET Y DEFLACIÓN
Como analista técnico del mercado y de la sociedad junto con mi equipo de HLT, hace años que estamos estudiando el “Mercado Crypto”, como mucho lo llaman equivocadamente. Concluimos que el reemplazo del sistema dólar será dicho mercado. ¿Por qué? Justamente, por los siguientes pilares, que son la esencia del Bitcoin: a) Internet; b) Descentralización; c) Velocidad, y d) Deflación.
Como herramienta sin fronteras, Internet sólo crece y lo continuará haciendo a lo largo de los años de manera irrefrenable. Cada día que pasa es más veloz, dinámico y con muchísimas opciones para que la gente pueda seguir transitando el mundo digital, favoreciendo así la funcionalidad del trabajo diario. Pero volvamos a la parte “deflacionaria”, que es la más importante al hablar del precio del Bitcoin. La realidad es que, a futuro, este activo digital sólo continuará subiendo su precio en relación con el dólar. ¿Por qué? Es simple: el dólar es inflacionario y el Bitcoin es deflacionario, dado que reduce la emisión de su “impresión” de moneda a la mitad cada cuatro años.
Debajo, veremos un gráfico realizado por el equipo de HLT para sus clientes financieros:
En este gráfico, observamos cómo el Bitcoin se mueve deflacionariamente en el tiempo, adquiriendo siempre valor contra el dólar y contra el mundo que lo rodea, claro, con correcciones normales de precio. Más allá de lo que digan los medios de comunicación globales, que desinforman sobre el Bitcoin, financiados por el establishment, la única verdad está en los gráficos y en las tendencias. En consecuencia, desde HLT, proyectamos para el Bitcoin un final de 2021/inicio de 2022 con un valor que rondará los US$130.000 a US$150.000. Esto será seguido por una corrección de un 60 a un 80%, para después volver a elevarse, gracias a su pilar deflacionario, producido por la reducción a la mitad de su emisión. Así, estimamos que, para 2024, el Bitcoin estará entre US$250.000 y US$400.000.
Usted puede ver estos valores y quizás se sorprenda. De hecho, resultan un poco chocantes para personas “de a pie” que no tienen información privilegiada de cómo funcionan las finanzas mundiales, pero, haciendo un análisis técnico real, no existe nadie que pueda vendernos información falsa.
INVERTIR EN EL FUTURO
Por supuesto, no se trata de aventurarse a lo loco con esta criptomoneda. A los inversores pequeños, siempre se les recomienda destinar un porcentaje de sus beneficios mensuales al ahorro en Bitcoin a futuro, e indefinidamente hasta el final de los tiempos, dado que eso se reflejará en el balance anual de manera muy positiva en su cartera. Recuerde que está invirtiendo en un sistema deflacionario que claramente dará valor a sus inversiones contra el dólar inflacionario. Así, si después de leer esta nota, sigue pensando en comprar dólares para “mantener” sus ahorros, le advierto nuevamente que es un error gravísimo.
El mundo que viene no será para producir ni mantener cosas materiales en el tiempo. El mundo del futuro quiere que la gente utilice el sistema, lo disfrute, juegue videos, mire películas y se quede en casa tranquilo. Estamos llegando a la implementación final del sistema donde ni siquiera será necesario ir a un comercio a buscar nuestros productos y entregar papel sin respaldo a cambio. Pagaremos desde el sillón del comedor de nuestras casas con el celular enviando Bitcoins en segundos para que una empresa intermediaria de envíos nos traiga el producto solicitado sin ni siquiera llamar por teléfono. Esto se dará simplemente haciendo dos o tres clicks en la web del vendedor.
Si realmente desea invertir con seriedad y con información valiosa, ponga su dinero en el futuro, en el camino hacia donde va el mundo. Sinceramente, no puedo decirle de aquí al infinito de los tiempos cuánto valdrá el Bitcoin. No sería serio. Pero sí puedo darle los estimados para los siguientes años; asegurarle que este sistema fue diseñado para absorber al paradigma que predomina en la actualidad. Un día en el futuro nadie pensará los valores de las cosas del mundo real en dólares, sino que lo hará en alguna criptomoneda.










