
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
En el Día Mundial de la Salud Mental, la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA, Argentina) organizó una conferencia sobre juego problemático en menores, a cargo de la psicóloga clínica chilena Pilar Sordo, dentro del marco del programa “Hablar es Ganar”. La experta es reconocida por su enfoque original y sus trabajos en áreas relacionadas con la salud mental y la educación emocional. Es autora de diez libros. Su participación refleja el esfuerzo multidisciplinario por llevar adelante el mensaje de prevención y educación en chicos y adolescentes.
Jesús Acevedo, presidente de LOTBA, estuvo a cargo de la apertura del encuentro en la Usina del Arte, en la Ciudad de Buenos Aires, donde remarcó la necesidad de sacar estos delicados temas a la luz y dar a conocer el combate a la problemática del juego en niños y adolescentes. “La única forma de lidiar con esto es a través de una convicción política de fondo y con un fuerte trabajo en equipo junto con las áreas de seguridad, deportes, salud y justicia. Así, estamos obteniendo algunos logros”, expresó el titular del ente regulador de la Ciudad. Precisamente, este territorio fue uno de los primeros distritos del país que puso esta problemática sobre la mesa. Entre otras medidas, el Gobierno de la Ciudad realizó 55 talleres de concientización que alcanzaron a más de 6.000 estudiantes, y consiguió el bloqueó del acceso a sitios de juegos online en 1.770 escuelas.
Por su parte, Sordo comenzó su exposición abordando esta cuestión desde distintas aristas. Señaló que el 8,3% de los jóvenes de entre 15 y 24 años admite haber entrado a sitios vinculados con las apuestas y que la Argentina tiene su particularidad debido a la cultura del azar manifestada en la vida cotidiana. Apuntó a la influencia del “discurso colectivo” instalado en relación con lo monetario, por el cual todo el tiempo se habla del valor del dólar, el Riesgo País, qué hacer con los pesos y cómo llegar a fin de mes con la economía doméstica, entre otras temáticas.
IDEAS PRECONCEBIDAS SOBRE SALVARSE CON LAS APUESTAS
Al respecto, dijo: “Los niños crecen en un contexto en el que sus padres discuten diariamente qué se hace con el dinero, de qué manera, cómo encontrar un atajo, y así es lógico que la apuesta sea una forma de ganar o rescatar, salvarse, sobrevivir. Es la idea mágica que tienen de ayudar a sus familias”. En medio de ese discurso social, que instala una sensación de apuesta permanente en los menores durante su etapa de formación, la escritora planteó una serie de medidas a implementar en la familia para prevenir y corregir conductas problemáticas.
Allí habló del concepto que elaboró en uno de sus estudios y que denominó “Habilidades educativas para los tiempos de hoy”. Se promueve la necesidad de modificar comportamientos de los menores, gracias al aporte de la formación escolar y con la familia adoptando un rol protagónico.
La psicóloga describió cinco estrategias para fortalecer el concepto de autoridad en la actualidad y educar con el ejemplo. También subrayó la importancia de expresar las emociones, volver a aceptar las imperfecciones y la incomodidad, lejos de la perfección que postulan las redes sociales. Luego, remarcó como una “prioridad familiar” regular el consumo consciente de la tecnología y el manejo del dinero.
Por supuesto, ella indicó que son los adultos los que deben encabezar estas acciones, reconociendo los comportamientos nocivos propios de la vida moderna, para desde allí poder dar un mensaje sano a los menores desde un accionar ejemplar. Asimismo, sostuvo que es clave “poner límites a los niños como expresión del amor”.
CREAR CONCIENCIA SOBRE LOS EFECTOS DEL JUEGO
La especialista comentó: “Crear conciencia sobre el juego facilita el cambio en los comportamientos. Por ejemplo, hay que mostrarles a los niños que, desde la estadística, es probable que jugar en el largo plazo provoque pérdidas monetarias, resaltando que la ilusión de ganar es falsa, que nadie cuenta cuando pierde. Esa reflexión es hacer consciente el acto del juego y para qué jugamos”.
Finalmente, habló sobre el valor de realizar preguntas a los niños, más que intentar darles respuestas, y generar así redes afectivas como un “escudo protector” frente a los riesgos sociales. “Si no volvemos a redefinir los círculos de pertenencia, estas conductas problemáticas van a seguir existiendo. Tenemos que dejar el discurso acusatorio y ver el problema del juego infantil como una situación que viene desde el afuera, porque los niños están recibiendo una estructura dada por el mundo adulto”, concluyó.









