Más allá de la existencia de un marco legal antiguo, que data de 1947 y que ha sido actualizado sólo parcialmente, el mercado de los juegos de azar en México sigue evidenciando un crecimiento significativo.
Para conocer un poco más sobre este tema, decidí establecer una radiografía del sector que permita a los/as lectores/as entender cómo está estructurado el negocio. Comparto aquí, entonces, el siguiente informe.
JUGADORES ACTIVOS Y SEGMENTACIÓN DEL MERCADO
Actualmente, se estima que hay 20 millones de jugadores activos en el mercado de juegos y sorteos en México. Es fundamental diferenciar entre ‘gamers generales’ y aquellos que participan activamente en el mercado de juegos y sorteos con transacciones de dinero real.
Aproximadamente, 3 millones de jugadores participan en casinos físicos, mientras que 2 millones lo hacen en plataformas de juego online. En términos demográficos, México cuenta con una población joven, extensa (unos 133,4 millones de habitantes) y cada vez más urbanizada. La alta penetración de teléfonos móviles facilita el acceso a los juegos online.
El aumento de la conectividad a Internet ha impulsado el crecimiento de los juegos y apuestas online. Además, los juegos de azar son culturalmente prevalentes en México, y las comunidades de deportes electrónicos y juegos online también están prosperando. Aunque complejas, las regulaciones han evolucionado para permitir el juego online, y la existencia de licencias posibilita la operación de casinos y apuestas deportivas a distancia.
CASINOS FÍSICOS EN MÉXICO
El juego en México está regulado a nivel federal, siendo la Secretaría de Gobernación (SEGOB) la autoridad principal. La Ley Federal de Juegos y Sorteos establece el marco para la emisión de permisos y licencias. Los operadores deben obtener permisos de SEGOB, cumpliendo requisitos estrictos.
Se calculan unos 400 casinos físicos abiertos. La cifra exacta en tiempo real puede ser compleja de determinar debido a las variaciones regulatorias, los desafíos en la recopilación de datos y las fluctuaciones económicas.
Entre los factores que contribuyen a la existencia de casinos físicos, pueden destacarse el turismo (los casinos están integrados en complejos turísticos, atendiendo tanto a turistas nacionales como internacionales), el entretenimiento y ocio (ofrecen una variedad de opciones de juego como máquinas tragamonedas, juegos de mesa y apuestas deportivas) y su impacto económico (contribuyen a la economía local mediante la generación de ingresos y oportunidades de empleo).
MERCADO DEL JUEGO ONLINE EN MÉXICO
Se menciona la presencia de unas 55 páginas de juego y apuestas online en México, aunque la cuantificación exacta no es sencilla debido a la propia definición de ‘páginas online’ (dominios .mx, sitios internacionales, redes sociales, etc.), la complejidad regulatoria y la presencia multifacética de los operadores. Así, el número real de sitios online relacionados con el juego en México resulta significativamente mayor al estimado.
Algunos de los factores clave que impulsan el crecimiento online son los siguientes: a) mayor penetración de Internet y móviles: la alta tasa de uso de teléfonos móviles e Internet en México proporciona una gran audiencia potencial para el juego online; b) aceptación cultural del juego: el juego y los sorteos tienen una larga historia en la cultura mexicana, siendo las apuestas deportivas (especialmente en fútbol) muy populares; c) marco regulatorio: la Ley Federal de Juegos y Sorteos es la legislación principal, y el entorno regulatorio está en continua evolución para adaptarse al rápido ritmo del mundo del juego online; d) avances tecnológicos: el desarrollo de sistemas de pago online seguros y plataformas de juego de alta calidad ha mejorado la experiencia del usuario, y e) factores económicos: el juego online se ha convertido en una fuente de entretenimiento y, en algunos casos, una fuente potencial de ingresos, con una menor barrera de entrada en comparación con los casinos físicos.
ASPECTOS ECONÓMICOS Y FINANCIEROS
Según distintos estudios, el ticket promedio de usuarios de casinos físicos en México es de US$500, mientras que, en el juego online, se dedican US$400.
La precisión de estos valores es difícil de aseverar debido a la variabilidad de actividades del juego, los desafíos en la recopilación de datos y los factores económicos. La diferencia se atribuye a los mayores costos operativos y la capacidad de los casinos físicos para atraer a jugadores de grandes apuestas, mientras que las plataformas online tienen costos generales más bajos y mayor accesibilidad.
Con respecto al ingreso total anual (Cash In), los casinos físicos obtendrían US$5.000 millones. Esta cifra es una estimación del flujo financiero total en el sector, influenciada por el tamaño del mercado, las condiciones económicas, el entorno regulatorio y los tipos de juegos ofrecidos.
Por su lado, el online facturaría US$2.500 millones anuales. El mercado online está generando ingresos significativos debido a la conectividad digital, la popularidad del entretenimiento online, los avances tecnológicos y los desarrollos regulatorios. Las apuestas deportivas constituyen una parte muy importante de este mercado.
INFRAESTRUCTURA Y OPERACIÓN
Existen unos 80.000 terminales de juego en operación. Este número está sujeto a cambios regulatorios significativos, especialmente la prohibición de operar máquinas tragamonedas para nuevos titulares de permisos, lo que se espera disminuya gradualmente el número de terminales.
En cuanto a posiciones de juego en vivo, serían unas 2.000. Este término se refiere a posiciones en casinos físicos donde hay interacción en vivo (juegos de mesa, croupiers en vivo). El número está influenciado por las operaciones de casinos terrestres, el marco regulatorio, factores económicos (turismo) y decisiones operativas.
Por otro lado, se mencionan unos 600 permisos disponibles para nuevas aperturas. Sin embargo, el proceso es altamente dinámico y sujeto a discreción regulatoria. Los cambios recientes en la Ley Federal de Juegos y Sorteos han endurecido los requisitos para obtener nuevos permisos y han prohibido la operación de máquinas tragamonedas para nuevos titulares. También se ha eliminado la capacidad de los licenciatarios de operar bajo la autorización de otro permisionario.
PERFIL DEL JUGADOR MEXICANO
En relación con este tema, hoy existirían en México un 60% de apostadores masculinos y un 40% de femeninos en casinos físicos. Esto puede estar afectado por la popularidad de las máquinas tragamonedas entre las mujeres y los aspectos sociales de los casinos físicos. A nivel online, las cifras hablan de un 70% de hombres y un 30% de mujeres. Se refleja así una tendencia general de mayor predominio masculino en el juego online, impulsado por las apuestas deportivas y la adopción temprana de tecnologías digitales.
La franja de edad de visitantes a casinos físicos en México va de 35 a 80 años, lo que sugiere un mayor ingreso disponible, tiempo de ocio y preferencia por la experiencia social y tradicional de los casinos. En el online, las edades van de 20 a 60 años, debido a la familiaridad tecnológica de las generaciones más jóvenes, la conveniencia y accesibilidad del juego online, y el atractivo para personas que trabajan y tienen menos tiempo para visitar casinos físicos.
En cuanto al nivel educativo, un buen porcentaje de apostadores cuenta con estudios universitarios. Esto exhibe la profesionalización de la industria y la necesidad de disponer de profesionales calificados en roles de gestión, finanzas, marketing y cumplimiento normativo.
El ingreso promedio del jugador es de unos 25.000 pesos mexicanos (US$1.333). Es una cifra promedio, pues los salarios varían significativamente según el puesto, la ubicación, la experiencia y las propinas.
A la hora de hablar de la frecuencia promedio de juego, sería cada 10 días. Esta frecuencia está motivada por el tipo de juego (online vs. físico), factores socioeconómicos, influencias culturales, accesibilidad, ofertas promocionales y factores psicológicos. También existen jugadores que efectúan grandes apuestas (High Rollers). Son unos 150.000 en casinos físicos y unos 80.000 en el online.
Los ‘high rollers’ son jugadores que apuestan grandes sumas de dinero y reciben tratamientos especiales. Su presencia está influenciada por las condiciones económicas, el turismo y el marketing de los casinos. Se afirma que los high rollers representan el 70% del ingreso de los casinos físicos y de los online. Si bien son un segmento vital y contribuyen significativamente a los ingresos, esta cifra debe verse como una estimación, ya que la obtención de datos precisos es difícil debido a la privacidad y la naturaleza del juego.
PARTICIPANTES DOMINANTES DEL MERCADO
Si bien existen muchos operadores trabajando en la industria mexicana del juego, a lo largo de los años, algunos han logrado una ventaja por sobre sus competidores. En el segmento presencial, Codere aparece como el licenciatario con mayor cuota de mercado, con el 25%. Su dominio se debe a su histórica presencia, su escala operativa, su estrategia de mercado y su cumplimiento regulatorio. Ya en el segmento online, Caliente cuenta aproximadamente con el 70% del mercado. Su liderazgo se atribuye a su adopción temprana del juego online, enfoque en las apuestas deportivas (especialmente fútbol), fuertes campañas de marketing y branding, plataforma online fácil de usar y un enfoque omnicanal.
En cuanto a la ganancia promedio (House Edge), los casinos físicos obtienen el 23%, mientras que las plataformas online se quedan con el 15%. La “ventaja de la casa” representa el porcentaje que el operador espera retener.
Asimismo, en el juego mexicano, el 65% del negocio está actualmente en manos de fondos de inversión, incluyendo a Codere, Pringsa, Logrand (AEVSA) y Caliente Online. Esto refleja la consolidación de la industria, la necesidad de inversión de capital, la gestión profesional y el potencial de crecimiento del mercado.
DESAFÍOS Y PERSPECTIVAS FUTURAS
Se espera una nueva Ley de Juegos y Sorteos para la segunda mitad de la actual administración. Uno de los principales problemas del sector es la enorme presión fiscal de los gobiernos estatales. Esto se debe a la búsqueda de ingresos por parte de los estados, la complejidad regulatoria entre niveles de gobierno, la falta de uniformidad tributaria y las necesidades económicas, lo que genera mayores costos operativos y puede desincentivar la inversión.
Estas cuestiones deberán ser resueltas por la actual administración a fin de posibilitar un sector del juego más flexible, rentable y que genere mayor cantidad de empleos y recursos para toda la sociedad mexicana.








