
¿Cuál es su análisis sobre la situación de la industria del juego en México?
Actualmente, creo que la situación de la industria del juego en México en todas sus modalidades sigue por una senda de desarrollo creciente y sostenido. A medida que pasaron los años, el sector supo capitalizar el aprendizaje que fue obteniendo a lo largo del tiempo. Esta capitalización de experiencia permitió que la industria sobrellevara una actividad sobre una base jurídica diría ‘golpeada’. A pesar de ser legal y regulada, la industria tuvo que atravesar distintas crisis que, sin embargo, se fueron convirtiendo en oportunidades de innovación y crecimiento. Hoy, comprobamos la existencia de un mercado sólido que genera alrededor de 200 mil empleos directos e indirectos, con una valuación estimada en 10 mil millones de dólares. Recientemente, el decreto oficializado por el Gobierno causó gran inquietud, en vista al presente y al futuro del juego. Entiendo que es el momento de que la industria pueda debatir definitivamente la legislación vigente y establecer una nueva Ley Federal de Juegos y Sorteos que es tan necesaria para nuestra actividad.
¿Espera que la nueva gestión (gobierno de Claudia Sheinbaum) que comenzará en octubre traiga algún cambio positivo a este contexto? ¿Por qué cree que no avanza en el Congreso -más allá de la aplicación de decretos del Ejecutivo- una actualización plena de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, promulgada en 1947, hace 77 años?
La experiencia en distintos mercados me ha enseñado que, en momentos de incertidumbre, es cuando más tenemos que aportar como industria para generar lazos que nos acerquen a quienes legislan con el objetivo de llegar al fin que es la promulgación de una nueva Ley Federal de Juegos y Sorteos. Creo que la falta de conocimiento de la actividad por parte de ciertos legisladores junto con la atención del Congreso a temas más relevantes para el país, entre otros factores, han retrasado el tratamiento del proyecto de ley. Esto ha impactado de manera directa en la inversión y el desarrollo. En consecuencia, operadores e inversores con intenciones de seguir aportando al mercado mexicano del juego están explorando nuevas jurisdicciones. En paralelo, esta dilación en regular la industria de manera eficiente y actualizada lleva al incremento del juego ilegal, con pérdida de la recaudación fiscal y juego de menores, entre otras problemáticas. Sin embargo, creo que es el momento oportuno para que la nueva gestión de la presidenta electa Claudia Sheinbaum permita tejer lazos entre quienes nos representan en la industria del juego y los legisladores del Congreso de la Nación para avanzar en la nueva ley. Entre otros puntos, ese cuerpo normativo debe contemplar los cambios tecnológicos que han surgido en los últimos años y la implementación de una nueva Reforma Fiscal que grave a la industria de manera más clara y ajustada a la actividad que realizamos. En resumen, es esencial contar con una ley que permita aumentar la inversión, el empleo y la recaudación fiscal. Los empresarios del juego contamos con la capacidad y el férreo interés de discutir con nuestros representantes en el Congreso este nuevo paso hacia un sector en expansión. La industria está muy esperanzada en que, finalmente, se pueda avanzar hacia una promulgación que deje de lado la incertidumbre que reina en la actualidad.
Como plataforma omnicanal, ¿cuál es el panorama de negocios de Warper Gaming en el país azteca?
A pesar de que el crecimiento real de la actividad está en el segmento online, creemos que el retail sigue siendo un canal de gran importancia para la actividad en general. La posibilidad de que el operador pueda analizar y conocer a fondo a sus clientes cautivos ayuda a que la comunicación resulte más efectiva, adaptando al cliente a sus necesidades. Vemos cómo mercados más desarrollados, con un alto índice de clientes bancarizados, una percepción de confianza elevada en las marcas y demás datos positivos, siguen apoyándose de alguna u otra manera en el canal retail, por lo que creemos que la omnicanalidad sigue siendo una oportunidad de generar más y mejores experiencias en el cliente final. México aún tiene mucho por evolucionar en el retail, sobre todo en espacios como restaurantes, bares, hoteles, etc. Son sectores que requieren de plataformas como la nuestra, de Warper Gaming, que estén adaptadas al mercado mexicano y con una impronta tecnológica que permita una interacción y una experiencia mejorada entre el cliente y el operador. Somos una empresa con desarrollo 100% mexicano, con oficinas centrales y de operación en México, con más de 15 años de experiencia en operaciones presenciales, online y retail. Esto, sin duda, nos pone en una posición de privilegio para obtener un market share significativo, ya que entendemos las necesidades de toda la cadena de valor del negocio.
¿Qué relevancia tiene para usted la realización de encuentros que reúnen a todos los actores de la industria, como será G&M Eventos México (23 y 24 de octubre de 2024 en el Hipódromo de las Américas de Codere)? ¿Cuáles son sus expectativas para el futuro del juego online en este territorio?
En lo personal, siempre agradezco a G&M News la generación de estos espacios. A través de paneles en los que participan personalidades destacadas, se pueden discutir ideas, compartir experiencias y concretar nuevos negocios. Considero que, al igual que sucedió recientemente en G&M Eventos Argentina, en Casino Magic Neuquén, donde tuve la oportunidad de asistir, se enaltece y fortalece a la industria en general. Con respecto al juego online, México está en un proceso constante y sólido de crecimiento. Hoy, se calcula un valor de procesamiento de más de 4 mil millones de dólares y un valor de mercado de casi 2 mil millones de dólares, por lo que las expectativas siguen siendo altas. Seguramente, la actividad se verá beneficiada por la nueva Ley de Juegos y Sorteos, que ayudará a luchar contra el juego ilegal, que representa el 60% del juego online actual. Una legislación dinámica y moderna también posibilitará que nuevas compañías operadoras inviertan más en la actividad y, por ende, en el país. Entonces, el juego en México tiene todo por seguir progresando. No podemos dejar de aprovechar esta oportunidad.







