
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
¿Cuál es el balance que hace de estos diez años del Congreso LAFT América?
Primero que todo, LAFT América es un evento que inició en 2016, ha ido creciendo, incluyendo cada año una agenda de valor para nuestros asistentes desde el punto de vista técnico, desde la discusión profunda del tema de la prevención de administración de riesgos. Por supuesto, también hay charlas y ponencias dirigidas a otro público, al sector financiero. Esto hace a una evolución muy positiva. Hoy tenemos un evento que realmente es valorado y considerado como uno de los mejores del sector en Colombia.
¿Cómo estaba el mercado del juego en Colombia cuando se realizó el primer congreso en comparación con la actualidad?
El mercado de juegos de suerte y azar en 2016 recién contaba con la aprobación legislativa del juego online. Todos estos años, ha habido una importante evolución en ese producto, que se ha ido consolidando como uno de los de mayor atractivo para el público colombiano. Sin embargo, en este último año, tenemos severas amenazas desde el punto de vista tributario y fiscal. Se ha colocado una tasa de tributación directa al depósito, lo que está afectando de manera enorme no solamente al mercado, sino también a las empresas. Se trata de una discusión que sucede al interior de Colombia. Tenemos un sector de juegos de suerte y azar que ha sido dinámico, pero que después de la pandemia se ralentizó mucho. Obviamente, las sobrecargas fiscales lo colocan en una situación difícil, compleja, y creo que esto nos llama a reflexionar. Dentro de la industria, venimos analizando cómo responder y abordar esta problemática.
¿Cuáles considera que son los principales avances en torno a la prevención del lavado de activos y la toma de conciencia respecto a los peligros que implica esta cuestión?
En materia de combate al lavado de activos, sobre todo en lo que hace a transferencias del sector de juegos de suerte y azar, tenemos una experiencia muy positiva. No ha habido casos asociados a lavado de activos en estos años en el sector; no hay procesos o denuncias que hayan colocado a la industria en el foco de atención. Los Departamentos de Cumplimiento de las empresas del juego crecieron de manera sustancial. Las redes transaccionales multiservicios han llevado el estándar de la administración y control de riesgos a la misma altura del sector financiero. Luego, se hace un esfuerzo muy grande por proteger a este sector de ese flagelo. Creo que hemos sido conscientes de la vulnerabilidad que podría tener y, por lo tanto, se ha asumido con toda responsabilidad el manejo de sus departamentos de compliance. Hoy por hoy, somos uno de los sectores reales de la economía en Colombia que de mejor forma gestiona la prevención y riesgos de lavado de activos.
En este marco, ¿qué nos puede contar de la décima edición del Congreso LAFT América? ¿Cuál es su expectativa?
Tenemos un certamen de mayor valor, con una agenda realmente muy interesante para los/as asistentes. Entre otros temas, habrá discusiones sobre evolución de prestación de servicios financieros, la prevención de riesgos y las nuevas políticas que se están desarrollando en otras latitudes, y también una discusión interna sobre lo que hacemos en materia de prevención, el esfuerzo de la mano de los reguladores, de las oficinas y direcciones de información financiera, de la administración de impuestos. Estamos permanentemente en capacitaciones y en una mejora al tratamiento de este flagelo, por lo que la expectativa de LAFT América 2025 es seguir enriqueciendo a nuestro público objetivo sobre todo lo que se hace y lo que pasa en relación con esta problemática.
¿Qué desafíos enfrentará Asojuegos?
En Asojuegos, en este momento, estamos embarcados en la construcción de unas modificaciones de orden legislativo de cara al próximo gobierno en Colombia. Seguramente, hay temas importantes que discutir. La Ley de Régimen de Juegos de Suerte y Azar es de 2001, y mucho ha pasado en este tiempo, como la evolución tecnológica y la incorporación del segmento de juegos online. Creo que se hace necesario revisar normas, actualizarlas, colocarlas en torno al avance de la tecnología. Por lo tanto, el objetivo primordial es -en compañía de otros actores del sector, otros gremios- elaborar una propuesta que sea tenida en cuenta para reformar el régimen. Es necesario porque la regulación del último tiempo nos parece que necesita una fuerza de ley y es esa discusión la que se debe dar en el Congreso de Colombia.









