
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
¿Cuál el juego legal en Colombia sufre los intentos de incremento de tasas impositivas y qué retos plantea esta situación?
El principal desafío no es la tecnología en sí misma: es la relevancia. El mercado global del juego en línea en Colombia y América Latina está en el centro de esa transformación, creciendo geométricamente. Ante esa realidad, las empresas operadoras de loterías colombianas enfrentamos una doble presión: competir con plataformas privadas que operan sin la carga social que nosotros sí llevamos con orgullo y, al mismo tiempo, demostrar que nuestro modelo, basado en la legalidad, la transparencia y el propósito, es el que verdaderamente le conviene al país. El incremento en tasas impositivas no es una preocupación ajena a nosotros: cuando se encarece el juego legal, la consecuencia más inmediata es el fortalecimiento del juego ilegal. Ésa es una amenaza directa no sólo al sector, sino a los recursos que financian la salud de los colombianos más vulnerables. En ese contexto, FEDELCO tiene una posición clara: la regulación debe nivelar el campo de juego sin castigar al operador público que financia el sistema de salud. Nuestro desafío es transformarnos, digitalmente, crecer en canales electrónicos y en comunicación, sin perder la esencia de lo que somos: juego con propósito, juego con responsabilidad, juego para Colombia.
¿Las loterías colombianas están logrando adaptarse al entorno electrónico? ¿Se está avanzando en la propuesta de canales electrónicos de comercialización y la digitalización de procesos?
Sí, y con una velocidad que no siempre se visibiliza en los medios. Las loterías colombianas han avanzado en la incorporación de billeteras digitales para compra electrónica y biometría para mejorar la experiencia del usuario y garantizar la transparencia. Diversas plataformas permiten hoy jugar en línea con la oferta de las 15 loterías, ampliando el alcance geográfico y democratizando el acceso. Quiero ir más allá de los canales: el verdadero salto digital está en el marketing. Estamos pasando de comunicar un sorteo a construir una relación con el jugador, personalizada, basada en datos, con mensajes que conecten el acto de jugar con el impacto real en la salud del colombiano. Esa narrativa es inmensamente poderosa y aún no la hemos explotado plenamente. FEDELCO está apoyando a las loterías del país para que adopten estrategias modernas de marketing: omnicanalidad, storytelling de impacto social, segmentación de audiencias y medición de resultados. El jugador de hoy, especialmente el joven, no sólo quiere ganar: quiere identificarse con una marca que comparte sus valores. Las loterías colombianas tienen esa historia; sólo necesitamos contarla mejor.
¿Cómo evalúa el aporte de las loterías colombianas al financiamiento del sistema de salud local? ¿Se están cumpliendo las metas de recaudación?
Las cifras no dejan lugar a dudas: las loterías colombianas superan sus metas año tras año con una consistencia que habla de un sector disciplinado, comprometido y en crecimiento. Entre 2023 y 2025, las ventas del sector pasaron de $867 mil millones (US$239 millones) a $950 mil millones (US$262 millones), un crecimiento sostenido que refleja la confianza de los colombianos en el juego legal. Las transferencias al sistema de salud crecieron de $218.548 millones (US$60 millones) en 2023 a $278.160 millones (US$77 millones) en 2025, un avance acumulado del 27,3% en apenas tres años, pasando de representar el 25,2% al 29,3% de las ventas. Eso significa que por cada peso que venden las loterías colombianas, casi treinta centavos van directamente a financiar la salud de los más vulnerables. A eso se suma que, en 2025, el sector pagó $427.869 millones (US$118 millones) en premios, el 45% de sus ventas, demostrando que el juego legal también retorna valor real a sus jugadores. Estos números consolidan a las loterías como lo que constitucionalmente son: no una industria de entretenimiento, sino un motor estructural de la política pública de salud en Colombia. FEDELCO seguirá defendiendo con toda su energía institucional las condiciones que permiten que eso continúe siendo así.
¿Qué opina con respecto a la realización de importantes encuentros sectoriales, como G&M Eventos Colombia 2026, que se efectuará el 13 y 14 de mayo en las oficinas de Google y Oracle en la ciudad de Bogotá?
Los valoro enormemente y por una razón muy concreta: el sector necesita espacios donde la industria se encuentre, se reinvente y se proyecte. Encuentros como G&M Eventos Colombia 2026 cumplen una función que no puede reemplazarse con ninguna circular ni ningún informe técnico: crean conversación real entre reguladores, operadores, tecnólogos y líderes institucionales. En FEDELCO, creemos que la visibilidad del sector es parte de su legitimidad. Cuando la industria del juego legal se muestra, debate y se autoexige públicamente, le envía un mensaje claro a la sociedad y al Estado: somos un sector serio, transparente y comprometido con Colombia, y eso tiene un valor que va mucho más allá de lo comercial: construye confianza institucional, que es el activo más valioso que tenemos. Por eso, celebramos esta iniciativa y alentamos a nuestras loterías afiliadas a participar activamente, no sólo como asistentes, sino como protagonistas, con voz y propuestas.
¿De qué se trata el evento de julio que tiene programado FEDELCO?
El evento que estamos organizando desde la Federación de Loterías de Colombia, en el mes de julio de 2026, marca un punto de inflexión para el sector. No es una asamblea más. Se trata de un espacio donde el sector, en su conjunto, tomará decisiones sobre cómo se adapta, evoluciona y se sostiene en un entorno que cambió radicalmente. Reuniremos a toda la cadena de valor: el regulador y representantes del Gobierno, entes de vigilancia y control, loterías, distribuidores, impresores y aseguradores. Entendemos que los desafíos que tenemos hoy no son individuales, sino estructurales, y requieren una respuesta colectiva, articulada y con visión de país. Hay tres temas que estarán en el centro de la conversación: primero, la sostenibilidad del sector desde lo financiero y desde su legitimidad. Somos un instrumento real de financiación de la salud, y eso nos obliga a proyectarnos con responsabilidad y solidez, y a trabajar sobre el impacto del juego ilegal en la financiación de la salud de los colombianos más vulnerables. Segundo, la transformación del modelo de negocio. La irrupción digital y los cambios en el comportamiento del consumidor nos exigen evolucionar hacia esquemas de omnicanalidad, mayor cercanía con el jugador y más inteligencia en la forma en la que nos relacionamos con él. No estamos hablando de tendencias, sino de condiciones para seguir siendo competitivos. Tercero, y absolutamente crítico, la modernización del marco regulatorio. El sector ha demostrado capacidad, disciplina y resultados, pero hoy opera bajo reglas que no necesariamente reflejan la dinámica de la economía digital ni la velocidad del marketing actual. Planteamos una conversación seria, técnica y responsable para avanzar hacia un entorno regulatorio que permita mayor agilidad y mejores herramientas para competir, sin perder el rigor institucional ni el propósito social que nos define. Esta asamblea también nos permite mostrar al mundo que, en Colombia, el juego operado por el Estado no es un asunto de azar: es política pública, compromiso constitucional y un motor de salud. Invitamos a todos los actores del sector, a las autoridades y a los medios a ser parte de este hito.
¿Cómo imagina a las loterías de Colombia en los próximos años?
Las imagino como lo que siempre han sido, pero en una versión mucho más poderosa de sí mismas. Las veo sólidas en venta electrónica, sin perder su alma popular, presentes en el celular del colombiano joven, pero también en la esquina del barrio donde una señora lleva décadas comprando su fracción. Las veo con estrategias de marketing que hagan visible lo invisible: que cada billete que alguien compra es también un aporte a la salud de su vecino. Las veo posicionadas en América Latina como el modelo a seguir: Colombia ha demostrado que el juego público puede ser transparente, eficiente y socialmente transformador. Entre 2022 y 2025, las transferencias al sistema de salud crecieron un 24%. Esa tendencia no es accidental. Es el resultado de un sector que se organiza, se regula y se profesionaliza. Además, hay espacio para seguir creciendo. Las veo también en una conversación permanente con las nuevas generaciones, con propuestas de valor renovadas, lenguajes digitales nativos y experiencias de juego que combinen entretenimiento, propósito social y confianza. Eso es lo que construye lealtad en el largo plazo. Ésa es la Colombia que FEDELCO está construyendo junto a sus loterías afiliadas: moderna, legítima y profundamente comprometida con la salud de todos los colombianos. Las loterías no son el pasado; son el futuro, si tenemos la valentía y la visión de reinventarnos con propósito.








