Por tercera vez en su historia, México recibirá este año el Mundial de Fútbol. En esta ocasión, como coanfitrión al lado de Canadá y de los Estados Unidos de América, celebrando en territorio nacional 13 de los 104 partidos previstos, repartidos en las tres ciudades más pobladas del país: nuestra capital, Ciudad de México, Guadalajara, en el Estado de Jalisco, y Monterrey, centro neurálgico de Nuevo León. Según la FIFA, se estima que esta edición será seguida por al menos 6.000 millones de personas alrededor del mundo, en una justa ampliada a 48 Selecciones Nacionales, provenientes de todos los continentes. ¡El evento deportivo más popular y concurrido del orbe!
Impulso real a la economía nacional
Para México y su economía, este acontecimiento será de suma importancia. Más allá de los 800 mil aficionados que acudirán a los estadios, las autoridades nacionales estiman que más de cinco millones y medio de personas visitarán nuestro país durante el torneo, derramando cerca de US$4.000 millones para la economía local. En un reciente informe sobre las oportunidades de negocio que el Mundial podría conllevar, la firma Deloitte vislumbraba que el impulso que este evento dará a la economía mexicana será de 0,1 puntos porcentuales, por lo que el crecimiento estimado en el país podría ser del 1,4% durante 2026 con respecto al 1,3% inicialmente proyectado, subrayando que el monto que se generará por consumo representará el 0,14% del PIB. Sin dudas, se trata de un volumen nada despreciable. Esto sin contar con la promoción de la imagen del país, que, con base en experiencias de Mundiales anteriores, se estima que pueda tener un crecimiento de entre 8 y 9% en entrada de turistas en los años siguientes al evento deportivo.
Oportunidades para la industria del juego
Nuestra industria no se queda atrás. El Mundial se vislumbra como la apuesta mayor de este 2026, aunque presente también numerosos retos para los operadores. En la actualidad, se estima que el mercado de juegos de azar en línea de México ronda los US$1.000 millones, acaparando las apuestas deportivas cerca del 57% de este total. Esta cifra podría casi duplicarse para 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta -TCAC- del 15,11%, según un informe de Mordor Intelligence. Está claro que se espera un progreso sustancial en el volumen de apuestas durante el Mundial. Algunos especialistas anticipan un aumento que podría llegar hasta un 40%.
Mega evento con proporcionales retos
Pese a estas alegres cifras y a la gran oportunidad que ofrece esta justa futbolera, también se plantean algunos retos que podrían afectar los optimistas resultados. Como es de conocimiento general, México se encuentra en una fase de actualización regulatoria, para modernizar su marco legal, que data de 1947. Al momento de escribir estas líneas y habiendo arrancado el período ordinario de sesión legislativa, que culminará el 30 de abril próximo, aún desconocemos el tenor de estas reformas y su alcance con respecto al juego online en general y a las apuestas deportivas en particular. ¿Lograrán los legisladores promulgar esta nueva Ley Federal de Juegos en ese lapso o pospondrán su análisis para el siguiente período ordinario, que arrancará después del Mundial? En caso de lograrlo antes de la inauguración del Mundial, ¿tendrán nuestros operadores suficiente tiempo para alinear sus procesos en torno a la nueva normatividad? Cabe subrayar que el impacto de los proveedores no regulados de plataformas online (que representan en la actualidad más de la mitad de la oferta existente y escapan completamente a la vigilancia de las autoridades hacendarias) perjudica de forma drástica a los operadores legales, quienes, además, desde el pasado 1° de enero de 2026, enfrentan un aumento sustancial de sus obligaciones tributarias.
La responsabilidad del sector
Sin embargo, no todos los retos son externos o indirectamente vinculantes. Nuestras empresas también trabajan a marchas forzadas para abordar este evento de la mejor y más eficiente manera posible. La magnitud de la ola de nuevos apostadores que se avecina nos obliga a asegurar no solamente la funcionalidad y correcta operación de las plataformas de apuestas, sino también nuestra capacidad en retener estos clientes potenciales, diseñando estrategias de marketing ad hoc para estos nuevos perfiles.
La protección de la integridad de las apuestas y el cuidado de los jugadores, la velocidad y seguridad de los procesamientos de pagos, así como la atención personalizada a los apostadores serán algunas de las trincheras que harán la diferencia entre las múltiples marcas presentes. Para México y nuestros vecinos de América del Norte, el Mundial 2026 será una gran oportunidad. La Historia nos dirá si nuestra industria fue capaz de capitalizarla o si se quedó en el camino al éxito.








