
Por Camila Azimonti, periodista y entrevistadora de G&M News.
¿Cuál es su análisis sobre el impacto sufrido como consecuencia de la pandemia por el sector de juegos localizados en Colombia? ¿De qué manera podrán los operadores hacer frente al pago de las obligaciones atrasadas del año pasado?
El tratamiento que hizo el Estado de agrupar esta industria en el mismo sector de restaurantes y bares o tabernas ocasionó el cierre definitivo de la operación, desde marzo hasta noviembre del año pasado. El impacto sufrido por el sector de juegos localizados en Colombia ha sido monumental. Recordemos que todos los establecimientos de juegos de suerte y azar de esta modalidad estuvieron cerrados entre ocho y nueve meses. Eso explica por qué, entre otros indicadores, el recaudo por localizados bajó un 68%. En este punto, si miramos las cifras por derechos de explotación que se venían recaudando en los meses de normalidad constituidos por el primer trimestre del año 2020, podemos decir que un mes generaba $23.000 millones por derechos de explotación (que poseen destinación exclusiva para la salud) y, por concepto de IVA, otros $15.000 millones. Todas estas sumas no se recaudaron en 2020 en virtud de la suspensión de los contratos de concesión a causa de la pandemia. En el balance, podemos afirmar que, durante nueve meses, se dejó de recaudar una cifra cercana a los $345 mil millones (más de US$93 millones), sin contar lo que dejaron de percibir por utilidades los operadores de juegos localizados. Lamentablemente, el panorama actual no es alentador, porque el primer trimestre del año 2021 arrojó una disminución en la recaudación del 27% con respecto al mismo período del año anterior.
¿Qué se debatió en la Asamblea Anual de Afiliados de Asojuegos, llevada a cabo en febrero pasado?
Enormes desafíos y enseñanzas nos dejó el año 2020, que inició con grandes expectativas, pero en marzo causó enorme preocupación, no sólo a los empresarios, sino a este servidor, porque veía la tarea gremial modificada en su visión. Las necesidades cambiaron, las tareas diarias se volvieron urgentes, de inmediatez y encaminadas a resolver las restricciones, impartidas por el Gobierno Nacional y municipal relacionadas con la pandemia. En la Asamblea Nacional de Afiliados, se presentó el trabajo gremial efectuado durante 2020. Con ocasión de la declaratoria de Emergencia Económica, Social y Ecológica, decretada por el Gobierno Nacional con la expedición del Decreto 417 del 17 de marzo de 2020, se expidieron una serie de Decretos Legislativos con el fin de tomar medidas sobre la movilidad, el apoyo a las actividades económicas y acciones que evitaran la propagación del COVID-19. Por su parte, como respuesta a las restricciones, Asojuegos inició la tarea titánica de involucrar la actividad de juegos de suerte y azar, y la de giros postales, como aquellos servicios esenciales que se requerían para cumplir y obtener recursos necesarios en la pandemia. Claro que no fue posible que, desde abril, se involucraran todas las modalidades de juegos de suerte y azar como excluidas, por cuanto los casinos, bingos y máquinas tragamonedas no habían sido aceptados por el Gobierno Nacional, sino hasta el segundo semestre del año 2020. Tardamos varios meses en obtener el aval de apertura de estas modalidades de juegos localizados, y aunque siempre justificamos nuestra diferenciación con los restaurantes, bares y discotecas, su proceso de apertura fue muy lento. En ese difícil contexto, Asojuegos identificó tres temas importantes para desarrollar al inicio de la emergencia sanitaria: 1) la búsqueda del crédito; 2) que las cargas económicas fueran manejables, comenzando por la suspensión de los contratos de concesión, al igual que los pagos y las obligaciones contractuales, y 3) que, en el menor tiempo posible, las empresas pudieran reiniciar sus operaciones y adaptarse a los medios virtuales. Entre tanto, la calificación de servicio público esencial de los giros postales en el mes de marzo, con el Decreto 420 de 2020, permitió que, a pesar de estar suspendidos los juegos de suerte y azar, las redes transaccionales se ocuparan exclusivamente de atender las necesidades de la ciudadanía en giros, recargas, recaudos, servicios y, lo más importante para el Estado, garantizar la entrega de subsidios a los más necesitados en la pandemia.

¿Cómo ha sido el trabajo conjunto con otros gremios del juego en Colombia para reclamar un mayor apoyo del Estado a la industria?
En Asojuegos, estamos convencidos de que la única manera de salir adelante como industria y como país es mediante la unión gremial. Por ende, hemos desarrollado varias reuniones con estos organismos pares y con el regulador Coljuegos con el propósito de dinamizar el sector y buscar salidas congruentes al contexto actual. Con Cornazar y Fecoljuegos, hemos hecho un trabajo mancomunado para salir de la crisis. En definitiva, mantenemos un contacto permanente entre nosotros y con el regulador para manifestarle nuestras inquietudes y propuestas en aras de encontrar el camino a la reactivación económica de las empresas del sector.
¿De qué forma piensa que, durante todo este 2021, se podrán fortalecer los juegos existentes, a la vez que posicionar los nuevos juegos?
Como entidad reguladora y concedente, Coljuegos debe ser consciente de la situación de fuerza mayor que está atravesando la operación de los juegos localizados en Colombia. Esta modalidad fue la que más sufrió como consecuencia de la pandemia. Por lo tanto, Coljuegos tiene que proveer a los operadores de mecanismos administrativos y contractuales que les permitan superar la crisis: reducir los tiempos de los trámites, así como facilitar todos los movimientos de máquinas e instrumentos que se requieran para sobrellevar los cierres, toques de queda y restricciones a la movilidad que afectan al sector de las apuestas y a los ingresos para la salud. Para dinamizar esta actividad económica, hay varias modalidades de juegos localizados, como máquinas en ruta y las Apuestas en Carreras y Deportes Virtuales (ACDV), que no se han puesto en marcha. Hay que disminuir la cantidad de los requisitos y trámites, y asegurar un procedimiento expedito en la aprobación de su operación. Es imperativo que la actual administración de Coljuegos comprenda el enorme reto que representa reactivar en debida forma la operación de los actuales contratos, a la vez que ofrecer nuevas alternativas que generen ingresos al Estado y a los empresarios de juegos de suerte y azar.

¿De qué trata la recientemente lanzada iniciativa ‘Somos el ADN de Colombia’, que busca proponer las mejores estrategias de Responsabilidad Social a las empresas vinculadas al sector de juegos de suerte y azar?
Todas nuestras empresas operadoras de Apuestas Permanentes (Chance) se transformaron en grupos empresariales que están interconectados en línea y tiempo real en todo el país, logrando cobertura y capilaridad, además de operar en red ofreciendo cientos de soluciones a los colombianos, que van desde pagos, recaudos, seguros, asistencias, pines, recargas, giros, juegos de azar, entre muchas más. A ello, hay que sumarle que nuestras redes multiservicios brindan respuesta a la gente a través de diferentes canales: sucursal virtual, aplicación móvil, puntos de venta, tiendas y comercios afiliados o colocadores independientes, permitiéndonos estar en todo el territorio nacional. De ahí se empieza a gestar Somos el ADN de Colombia. Este leit motiv refleja nuestra cobertura y, sobre todo, los valores que nuestras empresas comparten con el país: dedicación, pujanza, diversidad multicultural, laboriosidad y nuestro interés en construir un mejor presente y futuro, el equilibro entre el dar y el recibir. En consecuencia, Somos el ADN de Colombia comprende una serie de especiales transmitidos a través de las redes sociales de Asojuegos para dar información a la gente sobre la operación de las redes transaccionales. En cada webinario, presentamos la estrategia y cómo se articulan los sistemas de Responsabilidad Social Empresarial de cada una de las compañías, le contamos a la gente qué se hace en cada región y le mostramos sus aportes a la sociedad.
Además de alcanzar la recuperación plena de los ingresos del sector a los números previos a la pandemia, ¿qué otros desafíos tiene por delante su organismo para los próximos dos años?
Hay muchos desafíos. Destacaría la necesidad de continuar en la búsqueda de la seguridad jurídica en las relaciones Estado-Empresas. Además, procurar obtener alivios o medidas que contrarresten los efectos de la emergencia sanitaria e insistir en la necesidad de regular armónicamente los juegos de suerte y azar. Igualmente, continuar promoviendo y creciendo en nuestro compromiso por la lucha contra los riesgos LA/FT, para lo cual seguiremos impulsando el congreso LAFT América. Es una estrategia que capacita a nuestra industria y a las empresas del sector presencial en el combate contra el Lavado de Activos y la Prevención del Terrorismo, brindándoles herramientas para tener una comprensión más amplia de este flagelo. También, mantener las capacitaciones de nuestros asesores multiservicios gracias a nuestra alianza con el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), que el año pasado certificó en mercadeo y gestión de ventas a 650 asesores. Finalmente, trabajar como siempre por esta industria que se transformó digitalmente y que, más allá de operar juegos, se ha consolidado como un nuevo sector de la economía: el multiservicios.







