
El crecimiento de la tecnología trajo de la mano la evolución de las amenazas digitales, y WhatsApp se ha convertido en uno de los canales favoritos para intentar engañar a los apostadores. Desde criptomonedas hasta apuestas ilegales, el ‘cajero de WhatsApp’ es una figura peligrosa que explota la confianza de los usuarios.
Asimismo, la masificación en el uso de dispositivos móviles funciona como motor para que los delincuentes utilicen esas herramientas con fines dañinos. En consecuencia, a fin de estar alertas frente a distintos tipos de amenazas, compartimos aquí algunos consejos.
1. Jugar en las plataformas de apuestas legales y reguladas
Uno de los accionares delictivos más alarmantes es el de los “cajeros de WhatsApp”. Estos intentos de estafa explotan el atractivo de las apuestas deportivas o juegos de azar, operando fuera del marco legal. Los estafadores ofrecen grandes oportunidades de ganancia a través de apuestas clandestinas, pero, en realidad, nadie responde por el dinero apostado. Por su ingenuidad y el fácil acceso a través de redes sociales, muchos jóvenes caen en la trampa.
Al respecto, Guillermo Gabella, Director de Asuntos Públicos de Boldt, alerta: “Las plataformas de juego ilegal utilizan WhatsApp como forma de captar clientes, sin importar si se trata o no de un menor de edad. Esto es definitivamente un problema porque acerca a adolescentes a las plataformas de apuestas clandestinas”.
Es evidente que las plataformas ilegales no cuentan con ningún tipo de regulación, exponiendo a los usuarios a grandes pérdidas de dinero y, en algunos casos, a ser víctimas de otras formas de fraude.
Por el contrario, el ejecutivo aclara: “Nada de eso ocurre con las plataformas legales con dominio ‘.bet.ar’, como bplay, las cuales son las únicas con licencias otorgadas y auditadas por el Estado. Además, como parte de sus requerimientos, estos sitios deben hacer un cruce de datos con el RENAPER y verificar la edad del apostador, además de contar con un filtro de datos biométricos para que los menores no puedan jugar. Si bien el proceso puede parecer muy engorroso y tedioso, resulta necesario para cumplir con lo exigido por los entes de control”.
2. Criptomonedas como métodos de pago
Las criptomonedas han sido un terreno fértil para los delincuentes, quienes se aprovechan del desconocimiento general y el entusiasmo por esta nueva forma de inversión. La modalidad de estafa más común es a través de mensajes que prometen ganancias rápidas y seguras mediante plataformas falsas o inversiones en supuestos criptoactivos.
Según ESET, compañía dedicada a la detección de amenazas virtuales, los estafadores utilizan WhatsApp para crear una falsa sensación de urgencia y confianza, enviando enlaces que redirigen a sitios fraudulentos.
“Los delincuentes suelen apelar a la codicia y al temor de perder una oportunidad única, logrando que las víctimas inviertan sin realizar una verificación adecuada”, explica Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET. Estos fraudes pueden resultar en la pérdida total de los fondos. Incluso, a menudo, es difícil rastrear el destino del dinero debido a la naturaleza descentralizada de las criptomonedas.
En el caso de las apuestas, hay que verificar si se trata de sitios legales y regulados que pueden o no emplear las criptomonedas como métodos de pago.
3. Datos bancarios confidenciales y verificación de fuentes
También por medio de WhatsApp, los malhechores pueden efectuar estafas bancarias. Los delincuentes se hacen pasar por representantes de bancos y solicitan a los usuarios datos sensibles como contraseñas, números de tarjetas o códigos de verificación.
Así, en ocasiones, la gente termina descargando apps o ingresa a sitios falsos que simulan ser bancos reales, y sus cuentas acaban vaciadas en minutos. Esta táctica incluye llamadas de seguimiento y correos electrónicos fraudulentos que completan la estafa.
A menudo, las personas se sienten confiadas al ver que los perfiles y comunicaciones son aparentemente legítimos. Para evitar caer en estas trampas, Marcelo Torok, perito informático forense y analista en cibercrimen y seguridad de la información, advierte tres técnicas que llevan adelante los ciberestafadores para el abordaje de los clientes.
“En primer lugar, está la ‘ingeniería social’, por la cual van recopilando datos mediante distintas fuentes. Eso les permite brindar información certera a los usuarios con un argumento ya prearmado que tiene el fin de generar confianza. Luego está la ‘inteligencia de fuentes abiertas’, un proceso de recopilación de los datos de una persona determinada existentes en redes sociales, buscadores de Internet o en los reservorios de los sitios web. Por último, suceden robos de bases de datos almacenadas en distintas entidades. Por eso, es muy importante no compartir datos confidenciales y siempre verificar las fuentes a través de canales oficiales”, describe el especialista.
Para evitar caer en cualquiera de estas estafas, es fundamental que los apostadores estén informados y que desconfíen de aquellos mensajes que prometen ganancias rápidas o que solicitan información personal sensible. También es vital asegurarse de que las plataformas de juego online y apuestas deportivas sean legales y cuenten con respaldo oficial. Así, siguiendo estos consejos útiles, se podrá evitar verse afectado por estos intentos de estafa.







