
Por Ulises Gil, periodista de G&M News.
Desde el área técnica de Casino Victoria, ¿cuáles considera que son actualmente los mayores desafíos para garantizar una operación eficiente y segura dentro del casino?
Desde nuestro Departamento, estamos en constante evolución, acompañando a la operación en todos sus aspectos, tanto administrativos como tecnológicos. La velocidad con la que se mueve el sector nos exige contar con herramientas de gestión que nos brinden, desde cualquier lugar, una visión clara del estado de mantenimiento, performance y trazabilidad. Además, esta industria demanda aprendizaje continuo, tanto para quienes lideramos equipos como para nuestros colaboradores, porque los fabricantes actualizan hardware y software constantemente. Eso nos obliga a capacitarnos y a mejorar tanto nuestra estructura de personal como de equipamiento. En cuanto a seguridad, cumplimos con todas las regulaciones, utilizando productos certificados, y trabajamos junto al área de TI para garantizar una operación segura. La eficiencia, en nuestro caso, se logra con integración y empatía entre todas las áreas.
¿Qué rol juega la actualización tecnológica en la experiencia del cliente? ¿Cómo trabajan para mejorarla continuamente?
La tecnología influye de forma indirecta en la experiencia del cliente. Tal vez no venga buscando lo último en avances, pero si lo que encuentra está por debajo de lo esperado, se va insatisfecho. Actualizarse es clave: mejora la performance, ordena la operación, reduce costos y eleva la calidad del entorno, pero debe aplicarse con criterio, sin abrumar. En Argentina, acceder a tecnología de punta no siempre es fácil por los costos. Aun así, estamos atentos a lanzamientos, conversamos con clientes y proveedores, y trabajamos constantemente en actualizar nuestros sistemas. La unificación de información entre áreas nos permite tomar decisiones más rápidas, optimizar tiempos y mejorar el rendimiento general.
Su empresa será parte de G&M Eventos Argentina 2025 (3 y 4 de septiembre en City Center Rosario). ¿Qué expectativas tiene sobre este tipo de encuentros y qué importancia le asigna para contribuir al desarrollo del sector?
Estos eventos son fundamentales. Nos permiten conectarnos con colegas, proveedores y reguladores, acceder a nuevos productos, intercambiar ideas y sumar conocimientos que no siempre están a nuestro alcance diario. Además, son espacios sociales que fortalecen los lazos dentro del sector. Personalmente, los disfruto mucho y creo que deberían repetirse con mayor frecuencia.
¿De qué manera piensa que la innovación tecnológica impactará en los casinos presenciales?
En nuestra región, muchas tecnologías aún no se aplican de forma masiva. Por ejemplo, mientras que aquí el código QR recién se está incorporando, en otros países, ya se trabaja con NFC. Cuando hablamos de ‘innovación’, no nos referimos sólo al juego en sí; hay avances en transacciones, fidelización, sistemas de gestión e integración. Una necesidad urgente es digitalizar las transacciones. La tecnología existe y la usamos a diario; sólo falta que se habilite su implementación regulatoria para integrarla a los sistemas de cada casino. Eso permitiría construir una experiencia omnicanal: que el cliente acceda desde una plataforma única a slots, promociones, fidelización, torneos, gastronomía, hotelería, juego online y más. Con esto, sumado a sistemas de Business Intelligence, podríamos dar un gran salto.
Si tuviera que mencionar un avance clave para el futuro del sector, ¿cuál sería y por qué?
En el juego presencial, especialmente en slots, los avances están centrados en hardware: pantallas más grandes, muebles más confortables, luces más llamativas. Todo eso gusta al cliente, pero no alcanza. Creo que el verdadero salto estará en incorporar tecnologías como realidad virtual, realidad aumentada, juegos comunitarios o con cierto grado de habilidad. Aunque ya se haya intentado algo similar, en su momento, no estaban dadas las condiciones del lado del público ni de la tecnología. Hoy, eso está cambiando. Si queremos evolucionar, tenemos que adaptarnos a los nuevos gustos y expectativas.







