
Por Ulises Gil, periodista en G&M News.
El 3 y 4 de septiembre se realizará G&M Eventos Argentina en City Center Rosario, Santa Fe, donde su compañía tendrá representación. ¿Cuáles son sus expectativas para este encuentro?
Creo que este evento en Rosario será un espacio clave para el diálogo y la construcción de comunidad en la industria del juego. Además, será un gran lugar para compartir experiencias, debatir sobre las oportunidades y los retos que enfrenta el sector, y reforzar vínculos con reguladores, colegas y socios estratégicos.
¿Qué posición actual ocupa su empresa en el mercado latinoamericano de apuestas deportivas y iGaming?
BetWarrior se está consolidando como un actor muy relevante en el ecosistema latinoamericano del juego. En Argentina, somos líderes del mercado regulado, operando en la Provincia de Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Mendoza, La Rioja y Chubut, donde competimos de igual a igual con grandes operadores globales. Asimismo, contamos con operaciones locales en Perú y recientemente expandimos nuestra propuesta a Brasil, un mercado estratégico por su escala. Nuestro posicionamiento se apoya en tres pilares: un producto de primer nivel, una marca cercana y diferenciadora, y un equipo con amplia experiencia en la región.
¿Cómo ha impactado la regulación local en Argentina y otros países de la región en esa estrategia de crecimiento?
Lo ha hecho muy positivamente. El marco regulatorio en Argentina fue fundamental para consolidar nuestra estrategia: operar con licencias locales, de forma transparente, cumplir con los más altos estándares de compliance y ofrecer seguridad al usuario. Este mismo enfoque lo replicamos en Perú, donde contamos con licencia local, y ahora en Brasil, un mercado con enorme potencial. Para nosotros, la regulación es una oportunidad: nos da previsibilidad, garantiza la competencia en igualdad de condiciones y genera confianza en los jugadores y en la sociedad.
¿Cuáles son los mayores retos que enfrenta la industria de apuestas deportivas en América Latina?
Latinoamérica avanza hacia la regulación, pero aún existen desafíos importantes. Puedo resaltar los siguientes: 1) homogeneidad regulatoria: cada país tiene su propio esquema y, en algunos casos, con diferencias entre provincias o estados. Esto exige adaptabilidad y genera costos regulatorios elevados; 2) juego ilegal: sigue siendo una amenaza porque compite sin las mismas obligaciones fiscales y regulatorias, y 3) educación y responsabilidad: la industria y los Estados deben invertir en generar conciencia sobre el juego responsable y transmitir que un mercado regulado es la mejor protección para el jugador.
En términos de tecnología, ¿qué avances están implementando para mantenerse a la vanguardia?
La innovación tecnológica es central. Estamos aplicando inteligencia artificial y machine learning para personalizar la experiencia de cada jugador, potenciar las promociones, mejorar la atención al cliente y optimizar nuestros procesos. También trabajamos en integraciones que fortalezcan nuestra oferta de contenido, tanto en la vertical Sports (más eventos en deportes tradicionales y Esports) como en la vertical casino (slots, casino en vivo, fantasy sports y juegos de presentador, que son tendencia global). Nuestro foco está en profundizar la relación con los usuarios a través de contenidos locales, alianzas estratégicas y un producto cada vez más competitivo.
¿Cuáles son sus principales proyectos?
En Argentina, tenemos expectativa de poder llevar nuestro producto a más provincias. Nuestra marca ha alcanzado un gran nivel de conocimiento en todo el país, por lo cual tenemos interés de seguir creciendo. También queremos fortalecernos en las provincias donde ya operamos. El año próximo tendremos un Mundial de Fútbol, una gran oportunidad para nosotros, ya que somos un operador con ADN muy deportivo y sponsor de los últimos campeones del mundo. Por otro lado, seguiremos trabajando duro contra el juego ilegal, que lamentablemente sigue representando la mayor parte del mercado. Es una lucha difícil porque no estamos en igualdad de condiciones, pero confiamos en que, trabajando junto a reguladores, organismos estatales y demás operadores legales, podremos reducirlo al mínimo.







