
Por Nahuel Díaz, periodista y colaborador de G&M News.
¿Qué propuestas y expectativas tienen desde su gestión para estimular el progreso de la entidad?
La Lotería de Medellín es una entidad pública referente en la explotación del monopolio rentístico del Estado y la que más vende y la que más transfiere al sistema de salud en todo el país, con procedimientos debidamente documentados y un sistema de gestión de calidad que se orienta en el modelo de operación y procesos. Es un reto muy grande para mí, desde el punto de vista profesional, liderar como gerente los destinos de la organización. La gestión debe estar enmarcada en garantizar los principios de calidad y transparencia en la explotación de las unidades de negocio que tenemos a cargo. Nuestros desafíos son direccionar de buena forma a la Lotería, fundamentándonos en los principios de la función pública, e innovar, fortaleciendo las unidades de negocio con las que contamos. Una unidad es la de ‘loterías’, que explotamos directamente. Otra muy importante es la del ‘Raspa y Listo’, un tipo de lotería instantánea. También está ‘Lottired’, con dos líneas de acción: una se orienta a un portal básicamente para vender, a través de venta electrónica, y otras es la posibilidad de comercializar el resto de las loterías del país. Por ejemplo, tenemos 13 loterías públicas en Colombia y dos privadas. ‘Lottired’ es marca blanca que permite poner el desarrollo tecnológico a las demás loterías para que comercialicen sus juegos mediante la venta online. Además, tenemos la concesión del ‘Chance’, a través de una concesión. Finalmente, con el departamento, tenemos una sociedad que se orienta a explotar el monopolio, una sociedad de capital público que se relaciona con rifas. Nuestra intención es seguir innovando para fortalecer esas unidades y llevar a la Lotería a incursionar en nuevos mercados. El ejercicio de la actividad es reglado y generamos renta significativa. Ésos son los retos, que generan grandes expectativas. Hay mucho por hacer.
¿Qué innovaciones o cambios tiene en mente para modernizar los juegos y servicios ofrecidos por la Lotería?
Hemos hecho estudios de mercado. Cuando hablamos de la unidad ‘lotería’, hemos identificado que hay un público apostador que compra todos los viernes ‘la tradicional’, que se juega a las 11 de la noche a través del streaming y de nuestro canal regional Teleantioquia. Ahí nos sostenemos en venta. Queremos explotar al máximo la venta de ‘Lottired’, que es una plataforma virtual para la venta en línea, En eso estamos trabajando específicamente. Estamos próximos a relanzar unas aplicaciones por las cuales el ciudadano puede descargar y adquirir nuestros productos, principalmente lotería, pero también, como distribuidores, adquirir los juegos de otras loterías del país, buscando que el sector crezca y se unifique. En el marco de ese desarrollo, contemplamos la posibilidad de tener una línea orientada a que cualquier ciudadano, con una precarga, pueda comercializar la Lotería de Medellín, que pueda vender nuestros productos y tener una participación en lo que se llama ‘descuentos por venta’. Entonces, ahí buscamos tener unas unidades estratégicas, vendedores en territorio, articular con loteros. También exploramos la posibilidad de articular con Meta para vender lotería a través de WhatsApp. Es un desarrollo que esperamos consolidar y que nos permitirá llegar masivamente a la población e intensificar las ventas, sin desconocer que hay que seguir fortaleciendo los canales comerciales tradicionales.
¿Qué impacto espera que tenga la Lotería en el desarrollo social y económico de Medellín?
De las ventas brutas, de ese 100%, transferimos el 12% al sector que se beneficia con el monopolio. Ese porcentaje va al fondo que maneja el Gobierno Nacional: un 25% va a la salud territorial, a la Secretaría de Salud, y un 7% va a un fondo para fomentar la inversión en temas relacionados con la salud. Hasta el 30 de agosto, hemos transferido específicamente $93.150 millones (USS24,15 millones), experimentando un crecimiento del 0,14%. La Lotería aporta al fin constitucional del monopolio, que es transferir recursos al sistema de salud para el pueblo colombiano. Dinamizamos la economía, ya que de ese porcentaje destinamos el 25% para la red de ventas, que son los descuentos comerciales. Un distribuidor que venda un billete participa del 25% y ya hace su acuerdo con el lotero, que vende el billete físico como tal. Así se termina generando empleo porque son muchos quienes comercializan la Lotería. Un número significativo de loteros también deriva su sustento vendiendo la Lotería de Medellín. No sólo aportamos a la salud del departamento de Antioquia, sino que tenemos el impuesto de foráneo, ya que las ventas por fuera del departamento van para la salud del departamento donde se concreta la venta. En Colombia, beneficiamos a la salud y dinamizamos la economía, porque nuestros premios son los más altos de la Lotería en Colombia, el mayor plan de premios, y cuando caen en poder del público, se fortalece la economía.
¿De qué manera el uso de las nuevas tecnologías puede ayudar a expandir las ventas de la Lotería de Medellín?
Es fundamental impulsar ideas innovadoras a partir de la Lotería, como ‘Lottired’, por ejemplo. La venta tradicional con preimpresos se sostiene en indicadores, pero el canal virtual de venta viene experimentando crecimiento. Desde el Gobierno y desde esta administración, entendemos que los desarrollos tecnológicos juegan un papel relevante para garantizar transparencia y calidad, que es importante que los sorteos y pre-sorteos lleven el valor de la confiabilidad, y que hay que concretar negocios para proyectar el crecimiento de la entidad. Muy pocas loterías han habilitado para comercializar nuevos productos en la explotación y la Lotería de Medellín lo ha hecho.
¿Qué colaboración espera tener con otras entidades y organizaciones para fortalecer a la Lotería?
Tenemos que certificar los procedimientos, que son el núcleo del negocio. Contamos con un aliado estratégico: el Instituto Colombiano de Normas Técnicas (ICONTEC), que nos da certificación con validez internacional, donde actualmente estamos en NT 6767 para garantizar calidad en el pre-sorteo y en sorteos de loterías o de juegos territoriales. Vamos a ser la primera lotería certificada en Colombia. Esos ejercicios son necesarios y fundamentales para dar credibilidad a nuestros productos y para garantizar la confianza en la explotación de este tipo de juegos. Otra articulación es con el Consejo de Juegos de Suerte y Azar, que se desprende de Coljuegos, que nos orienta y autoriza. Mantenemos un vínculo con ellos para garantizar que nuestros ejercicios se ajusten a la ley. Entre todas las loterías, estamos agremiados a Fedelco, que juega un papel importante. Si trabajamos de la mano, entendiendo que somos entidades públicas y que podemos impactar en los sectores sociales, en la salud, dinamizando la economía, apostar a la asociatividad es fundamental. Hay que trabajar articulados desde todas las loterías de Colombia para potenciar al sector.
¿Cuál es su visión a largo plazo para la Lotería de Medellín y para difundir su papel en la región?
Lo primero que hay que hacer es fortalecer la entidad, patrimonio de los antioqueños, con un ejercicio de gerencia que atienda principios básicos de la función administrativa, con mucha transparencia, celeridad y eficiencia. Eso garantizará que la entidad permanezca, se sostenga y proyecte. Necesitamos que la Lotería se ubique en niveles de satisfacción ciudadana, tenga buena imagen y que muestre resultados aportando recursos al sistema de salud colombiano. En temas comerciales, tenemos que crecer en ventas, además de ser innovadores para llegar con buenas estrategias a territorios donde hay población significativa y la Lotería no ha entrado aún con fuerza. Quiero incrementar el peso de la Lotería en mercados como Bogotá, Cali, en el Valle del Cauca y en la costa atlántica. Vamos a conservar lo tradicional y, a la vez, hacer acciones diferentes. La Lotería de Medellín es la mejor del país, una verdadera referente, la que más vende y la que más recursos aporta al sistema de salud del pueblo colombiano.







